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sábado, 19 de junio de 2010

Entrevista a Araceli Otamendi* por Daniela Aspée V.

(Santiago de Chile) Daniela Aspeé Venegas

Viajé a Buenos Aires el 29 de agosto y estuve hasta el 29 de septiembre del presente año. Gracias a los fondos dispuestos para tales asuntos en la Facultad de Letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde estoy cursando mi doctorado, conseguí vivir esta aventura. El objetivo de mi viaje era conseguir el material que, lamentablemente, no llega a Chile de escritoras argentinas que han incursionado en la narrativa detectivesca. Estoy preparando mi tesis y quiero trabajar a las mujeres escritoras y representadas en la literatura policial chilena y argentina. Logré entrevistarme con varias autoras y fue una experiencia formidable. Pude adentrarme en su literatura a través de sus propias palabras. Conocer al autor no es conocer la obra, pero sí el germen de dónde creció. Esto significó mucho más de lo que pensé resultaría en este viaje. Buenos Aires tiene para mí un recuerdo literario, teñido de mujer, guardado entre las experiencias más increíbles de mi vida. La presente entrevista a Araceli Otamendi es una de las que hice para mi proyecto de tesis doctoral.

Entrevista:

¿Cómo o por qué te acercaste a la literatura?




La madre de mi padre era maestra rural, así que nací y me crié en una casa con libros. Mis padres siempre fueron muy lectores y mi padre bastante intelectual. Acercarme a la literatura fue algo natural. Primero mi padre, también mi madre, mi abuela materna también, mi tía abuela, me leían o me narraban cuentos, y cuando aprendí a leer lo hacía yo. Tuve la suerte de que mi padre leyera El Quijote o las obras de Kafka después de comer y a veces me leía párrafos de esas obras, sobre todo de El Quijote. En la mesa, durante la comida, no se podía hablar de dinero, por ejemplo y sí de libros, ése era el tema de conversación preferido. Mi madre que tiene mucha cultura musical también aportaba lo suyo, hablaba de los libros que le gustaban.


Y después, bueno, a los siete años se me ocurrió que quería escribir, y no sabía cómo, pero ya escribía poemas en la escuela, algo que llamaba la atención de la maestra y decidí entonces que escribiría libros.


Sin embargo en mi casa no tenían ningún interés en que me dedicara ni al arte ni a las letras y me impulsaron a que estudiara una carrera universitaria, preferían que tuviera una profesión liberal. Elegí Sistemas y me gradué en esa carrera porque era una carrera nueva, podía egresar más rápido de la universidad, y me incorporé enseguida al mundo laboral. Me conseguí un trabajo en un banco, yo sola y ahí trabajé durante varios años. Pero nunca dejé de leer por mi cuenta y después sí, fui a un taller a aprender a pintar con un maestro. Con la llegada de la democracia empecé a frecuentar talleres literarios, principalmente el de Mirta Arlt, quien es profesora de literatura inglesa e investigadora de teatro.

¿Qué te gusta leer?


Leo de todo. De chica leía novelas policiales, por ejemplo. Leía novelas policiales en mi casa, yo tomaba los libros y leía por ejemplo, cuentos misteriosos que finalmente se resolvían, eso me encantaba. Me los llevaba a mi cuarto y los leía sola, estaba todo el tiempo pendiente del suspenso, absorta en el misterio de un libro, eso me encantaba. Y, también otros cuentos, a mí me gusta mucho el género del cuento y la novela también, la novela latinoamericana, los autores del boom latinoamericano, Vargas Llosa, García Márquez me gustaban mucho, bueno, me siguen gustando sus novelas, sobre todo las primeras. .Me puse de novia muy joven y mi novio, el que es actualmente mi marido me regalaba muchos libros de literatura latinoamericana.


Después, leía sola a Roberto Arlt. Yo fui alumna de Mirta Arlt, durante cinco años. Como ella es profesora de literatura inglesa analicé e investigué el género policial en el taller literario que ella coordinaba y leí a varios escritores y escritoras de novelas policiales. Me gusta mucho el género policial norteamericano, la novela negra. .Y después, bueno, Borges también, me gustan mucho sus cuentos, las teorías que tiene, las sigo mucho. Esos serían mis preferidos, siempre Arlt, , Borges, Cortázar y también algo de Puig entre los argentinos.


¿Qué visión tienes de la literatura argentina actual?

Creo que en el estado actual de la literatura argentina ha incidido e incide mucho el tema de los concursos literarios, los que son por dinero. Hay novelas que ganan concursos con sumas importantes y aparecen como la gran obra y no son la gran obra. Son premios que otorgan al ganador mucho marketing y de esto hablamos en una mesa redonda en la última Feria del libro de Buenos Aires con Josefina Delgado y María Cristina da Fonseca, después se publicó una nota sobre el tema en la revista Archivos del Sur y en otra revista. Si querés que te digo qué me interesa leer de literatura argentina sigo leyendo a Cortázar a Borges y a Arlt, porque me da placer intelectual leerlos. Por ahí sí, alguna novela, cuentos de otros autores, no te puedo precisar en este momento. Lamentablemente se valora mucho el marketing. Creo que Alan Pauls es un buen escritor y también César Aira, te puedo hablar bien de la literatura de los dos.






¿Qué influencias reconoces en tu escritura?


Borges, por supuesto, está en la novela policial (Pájaros debajo de la piel y cerveza), en la trama, inconscientemente se hace presente sobre todo al final. Y Arlt también. Arlt era periodista y escritor, todos los días tenía que hacer un artículo para el diario, escribía en Crítica, en El Mundo y el oficio de periodista le dio mucho al escritor. Esas son las influencias que rescato. Y Cortázar por la actitud lúdica de su literatura y también surrealista.

¿Y mujeres? ¿No las lees, no te han influido?


Las inglesas, las escritoras norteamericanas sureñas sí, las leo.




¿Pero no reconoces influencia en ellas?


Sí, de Flannery O’Connor y de Carson Mc Cullers, porque me gusta mucho el humor negro que tienen.




Claro, en Pájaros debajo de la piel y cerveza se nota




Sí, ahí se nota mucho, creo. También me gusta leer a Patricia Highsmith, también de ella reconozco alguna influencia.




Y escritoras argentinas del género detectivesco, ¿las lees?, o mejor dicho, ¿hay algunas que te gusten?


Bueno, algunas cosas de Angélica Gorodischer... De María Angélica Bosco, también he leido aunque no reconozco influencias de ninguna de ellas. De Luisa Valenzuela me gusta su libro El gato eficaz.


Centrándonos en narrativa detectivesca, específicamente, ¿qué autores o qué obras te gustan?



Me olvidaba decirte, hay una norteamericana, Sue Grafton, que me parece muy interesante. Ella ha publicado una serie de novelas policiales donde los títulos se clasifican por el abecedario. Bueno, ella me parece una autora de novelas policiales que escribe muy bien, da gusto leerla.. No digo que me haya influenciado porque yo empecé a escribir policial antes de leerla a ella. Yo creo que más me influenció Raymond Chandler. Yo escribí mucho cuento, durante muchos años, y una vez que leí El largo adiós de Raymond Chandler, ahí se me presentó la estructura de la novela y dije ahora ya sé cómo escribir un policial. Truman Capote también me gusta mucho, A sangre fría, esa es una buena novela, realista. Los siete locos de Roberto Arlt, que lo habrá escrito en el treinta, es un policial y es una gran novela, pero creo es poco conocida en el exterior, salvo por algunas universidades, no sé actualmente si el público lee a Roberto Arlt afuera, lástima si no lo hacen porque se lo pierden. Me gusta un cuento policial de Hemingway, que se llaman Los asesinos, bastante bueno. Te citaría también a Antonio Tabucci, su novela Sostiene Pereira me parece magistral y también a Paul Auster, dos autores por los que siento una especie de fanatismo.



Bueno, con todo lo que has dicho podría concluir que la variable de lo policial que más te gusta es el género negro



Sí, el género negro. Me gusta porque se pinta bien lo que es la sociedad, como telón de fondo de una trama novelesca. Igual los cuentos de policial clásico, me gustan mucho los cuentos de Chesterton, por ejemplo. Igual que los cuentos de Borges del género también, por supuesto. Una escritora que no te nombré y me gusta leer es Silvina Ocampo. Antes estaba mal visto decir que uno leía a Silvina Ocampo, era política o socialmente incorrecto decir que una la leía, porque ella provenía de una familia acomodada. Yo la seguía de chica, siempre me gustó, no es un esnobismo mi gusto por ella, como hay ahora, que mucha gente la descubrió, después de diez años de muerta. Es una gran escritora, una de las mejores que tenemos. Soy una lectora sin prejuicios.



Te agrego dos escritoras argentinas que quiero destacar, si bien estéticamente creo que lo que yo escribo no tiene que ver con la obra de ellas , pero por su trayectoria y la cantidad de libros que han publicado han merecido un lugar importante: son María Esther de Miguel de quien fui amiga y murió en 2003 y Martha Mercader, autora de la novela histórica Juanamanuela mucha mujer entre muchos otros libros. Creo que para las escritoras más jóvenes han sido unas pioneras.

¿Cómo clasificarías Pájaros debajo de la piel y cerveza? ¿Te atreverías a decir que es una novela negra?



Yo diría que es un policial clásico, pero tiene cosas de género negro, es una mezcla. No es algo rotundo, no es un policial clásico ni es tan dura como para ser negra. La clasificaría como una novela de suspenso.






¿Y la novela que estás revisando ahora va en la misma línea?



Sí, va en la misma línea






¿Cómo influye el entorno social en tu obra?



Bueno, me gusta justamente la novela policial para mostrar la sociedad, para decir si un personaje va a tal parte, poder describir cómo es ese ambiente, otro tipo de estructuras no lo permite o no lo permite tan bien.






¿Estás diciendo que usas el género policial deliberadamente para poder mostrar, desde un punto de vista determinado, tu visión de la sociedad?


No, tiene que ir acompañado, no puede ser un policial negro o con características del género negro sólo para mostrar el entorno social. Sobre el policial, no puedo darte una receta, pero hay ciertas características que hay que respetar. Entonces, además del tema que, cuando vayan ocurriendo cosas, si es género negro al detective le van sucediendo cosas, al detective le puede pasar cualquier cosa, puede estar expuesto al peligro, y también solucionar problemas y misterios por deducción, y eso va surgiendo entre los conflictos de la sociedad que están ahí, en la novela.






¿Cuál es, entonces, esa “sociedad” que está por detrás de Pájaros?



Esa sociedad que está de telón de fondo, es donde van los personajes, donde están los personajes, es Alemania, es un pueblo de Alemania.









¿Qué es lo que criticas de algunos argentinos, porque hay personajes argentinos?



Yo diría que lo que critico es la chantada, ser chanta. El detective tiene cosas de ser un “chanta”, acá le decimos chanta al que hace las cosas más o menos, al mediocre, al que no le importa si en definitiva las cosas le salen bien. El detective es argentino y es chanta, es un detective chanta. Es un tipo que está en una oficina, en la Avenida de Mayo, que tiene casos más o menos, sin importancia, es un tipo que estuvo preso por ser acusado de matar a una mujer. Una serie de características que podría tener un detective real pero éste es inventado, totalmente inventado.






...un detective real en Argentina



Sí, en Argentina.

¿Por qué elegiste Alemania como escenario para tu novela?



Porque estuve en Alemania, en un lugar muy parecido al de la novela, años antes de escribirla.



Fui en 1987, antes de la caída del Muro. Acompañaba a mi marido en un viaje de negocios y fui con mi hijito que tendría un año. Mientras estaba allá tenía mucho tiempo para recorrer la ciudad y también recorrimos algunos pueblos del norte de Alemania, conocí mujeres, ancianas, por ejemplo, que me paraban por la calle mientras yo paseaba con mi hijo de la mano y me contaban historias de la guerra, me mostraban los bunkers, todo eso era muy fuerte para mí. Y también allá, en Hamburgo me compré una máquina de escribir portátil y me la traje en el avión pensando en la novela que iba a escribir para volcar esa experiencia. Tenía que exorcizarla.






Me llama la atención la relación de dependencia que se da entre los personajes, pero es como una dependencia en ausencia. Como Ludwig, depende siempre de la mirada de Mónica cuando ella no está, Mónica de su tía Elisa. ¿Qué me puedes decir de eso?



No sé, se dio así, no te puedo decir por qué. Mónica y Ludwig, el detective, están separados, pero ella aparece ahí, en el pueblo y lo sigue, y él a su vez siempre está pensando siempre en la mirada de Mónica. Están separados, pero en realidad nunca pueden desprenderse el uno del otro. Y la prueba está en que él después sigue con ella.






Con respecto a Mónica, ella es muy reprimida, está muy reprimida entre lo que piensa y lo que dice, por lo menos esa impresión me da a mí.



Sí, puede ser, es una visión. Bueno, hay mucha gente que es así. No puedo contestarte a eso, porque no lo pensé.






A qué se debe esa cadena de dependencia



Bueno, no lo planifiqué a propósito. Cuando uno se sienta a escribir surgen cosas que no analizás pero están ahí, y no podés entenderlas cuando las estás escribiendo. El escritor, o si querés la escritora, en mi caso escribe para poder traducirse, entenderse, no es fácil. En la literatura como en la pintura, dos artes que practico, interviene el inconsciente y ahí está lo difícil, si supiera qué voy a escribir de antemano, cómo se van a comportar los personajes creo que no escribiría.




Los personajes mujeres, también me interesaron mucho. Está Ursula, que es prostituta, la señora Engels que es una señora carente de todo...



La señora Engels vive del recuerdo.






Del recuerdo y de las vidas ajenas, porque prácticamente no tiene vida



No, porque desde que se fue el marido su vida es eso, estar encerrada, cocinar, ir a la iglesia y chismear. Hay muchos personajes así, en Alemania y en Argentina y supongo que en otros lugares del mundo también.






También la señora Brooke, amargada, y Mónica, que a mí me parece muy reprimida. No veo figuras femeninas positivas en tu novela. ¿Cuál es tu posición feminista o frente a lo femenino?



Yo creo que la mujer, en esta época, y hace ya bastante puede ocupar el lugar a la par del hombre, y mucho más todavía, ha ido ganando posiciones.






Entonces, ¿por qué estos personajes tan negativos o por lo menos infelices?


Pero vos pensá que quién escribe la novela es Mónica.






¿Y por qué no hay mujeres felices?



Lili la pintora creo que sí, que es feliz. Yo creo que hay personajes así, en todas partes, los encontramos. No te digo que no son exagerados. Con el humor negro y la ironía una exagera, pero algunas características de estos personajes las he tomado de la realidad.






A propósito de esto, ¿Qué piensas del ser mujer en Argentina hoy?



Creo que las mujeres podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos, no siempre nos van a dejar, porque es una sociedad todavía machista creo, la de Argentina y el machismo existe en toda Latinoamérica, no creo que haya un país latinoamericano de donde se haya erradicado completamente el machismo, por desgracia.. Pero hay mujeres que sí, que ocupan lugares importantes, y lo veo muy bien, me parece fantástico que cada vez las mujeres podamos tener acceso a posiciones importantes, que si las mujeres quieren estudiar puedan hacerlo, y si queremos pilotear un avión y ser piloto profesional también se pueda hacer o ser astronauta o física, por dar ejemplos. El problema es de toda la sociedad. Mientras la sociedad no se feminice, mientras los varones no se feminicen, las mujeres seguirán con sobrecarga. Porque las mujeres se ocupan de los chicos, del trabajo y el estudio, y el varón en la mayoría de los casos sigue ocupándose de lo mismo que se ocupaba antes. Mientras vayamos avanzando socialmente, la mujer irá mejorando su posición. Creo que no hay ninguna diferencia, ni tiene que haberla, entre lo que puede elegir una mujer y lo que puede elegir un varón.






Y sobre esas diferencias. Por qué crees que las mujeres escritoras se sienten tan poco atraídas, en cantidad, por el género detectivesco.



Bueno, yo creo que puede ser por gusto. No sé, no podría darte una explicación.


Hay estudiosas que dicen que con el surgimiento del feminismo las mujeres vieron en el género detectivesco la manera de dar vuelta, invertir, sus bases masculinas, para usarlas en contra de estas bases. Y si tomamos esto como cierto, por qué las mujeres en Latinoamérica no usan tanto el género, teniendo este potencial de estrategia feminista.



Bueno, a mí me han dicho que mi novela es muy dura, algunos lectores me han dicho que no habían leído antes a una escritora tan dura, que yo trataba a los personajes masculinos como estúpidos. Me han dicho, también, “vos tenés un machismo feminista, porque denigrás a los personajes masculinos” y en realidad es una visión burlona, irónica. Creo que a todos los personajes los trato con ternura, se puede poner ironía y ternura, como también he utilizado el erotismo, sino la novela hubiera sido aburrida. Bueno, no fue mi intención consciente escribir esos personajes masculinos así, pero salió. Si tuviera que darte una explicación puede ser algo de lo que vos decís en tu pregunta.






¿Qué es lo que más te costó en esta novela?



La reescritura, porque tiene varias reescrituras. En fin, la corrección.



.



¿Cuál es tu método de escritura?



No tengo horarios, como tengo chicos adolescentes que están en casa, el barullo prosigue. Antes escribía de noche, cuando mis hijos eran bebés, pero ahora no tengo horario fijo. Se me ocurre un cuento, un artículo, y lo escribo.






¿Cortaste mucho la novela Pájaros...?


Sí, corregí bastante cada capítulo, saqué muchas palabras, escenas que estaban de más.






¿Te gustó tu novela?



Sí, escribí una novela que me gustaba leer. Yo escribo lo que me gusta leer, lo que me entretiene.






¿Y por eso mismo elegiste el género detectivesco?



Sí, me entretiene, leo por placer y escribo literatura por placer también.






¿La empezaste pensando que sería detectivesca?



Sí. Eso fue intencional. Es una falta de respeto al lector que un libro no sea entretenido. Por lo menos el policial siempre es entretenido.






¿Puedes hablarme un poco de tu próxima novela, Extraños en la noche de Iemanjá?



Por ahora el título es ése. Transcurre en una playa, en lugar de un pueblo, es una playa. No digo nunca el país donde están. El ambiente es bastante distinto. El detective es el mismo, por ahora.






¿Por qué ese placer por los espacios cerrados, pequeños?





Porque hasta ahora no se me ha presentado la imagen de otra cosa.. Y creo que situarlo en un lugar más chico me permite componer mejor un mundo. Hay una frase que dice “pueblo chico, infierno grande” y creo que una novela donde hay un infierno es más interesante. Por eso creo que puede ser más entretenido escribir y leer sobre un mundo cerrado donde pasen cosas.






© Daniela Aspeé Venegas- Todos los derechos reservados.



Sobre la autora:



Daniela Aspeé Venegas nació en Chile en 1980.



Es Licenciada en Letras con mención en Lingüística y Literatura hispánicas, Título recibido el año 2002. Pontificia Universidad Católica de Chile.



Está haciendo sus estudios de posgrado: Doctorado en Literatura. En curso. Pontificia Universidad Católica de Chile.
*La entrevista fue realizada en Buenos Aires en 2004. Fue publicada inicialmente en la revista Archivos del Sur.






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