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jueves, 8 de diciembre de 2011

Entrevista a Catalina Parra por Araceli Otamendi (archivo)

                                                           Catalina Parra


(Buenos Aires) Araceli Otamendi

Entrevisté a Catalina Parra cuando se desempeñaba como Agregada Cultural de la Embajada de Chile en la Argentina. Esta entrevista fue publicada inicialmente en la revista Archivos del Sur y ahora se reproduce en el blog de entrevistas.
Hija del poeta Nicanor Parra, recientemente distinguido con el Premio Cervantes, sobrina de Violeta Parra, Catalina Parra es artista plástica.


Entrevista a Catalina Parra por Araceli Otamendi

"Para mí esta experiencia argentina ha sido capital. Estoy enormemente agradecida de todas estas experiencias que me tenía reservada la Argentina"

Catalina Parra actualmente se desempeña como Agregada cultural de la Embajada de Chile en Argentina. Es una reconocida artista plástica que ha expuesto sus obras en New York, en Alemania, Buenos Aires y en otros países. Hija de Nicanor Parra y sobrina y ahijada de Violeta Parra, Catalina Parra creció en una familia de artistas. La entrevisté en su oficina de la Embajada de Chile en Buenos Aires. En la fotografía se puede ver a Catalina Parra y detrás de ella un retrato de Violeta Parra.

(Buenos Aires)

¿Catalina, qué significa para vos llevar el apellido Parra? ¿Cómo lo sentís?

Por un lado es un peso, por el otro lado es una responsabilidad y por otro lado es la cosa más natural del mundo.

Vos sos artista plástica, ¿podrías contarme algo de tu carrera?

Hago instalaciones y vivo desde 1980 en Nueva York. Allá recibí la beca Gugenheim. Cuando llegué a Nueva York mis hijos eran adolescentes, ahora ya son grandes y están todos casados. Mi primera exposición grande en Estados Unidos fue en el MOMA. En vista de eso decidí quedarme a vivir allá. Después hice muestras en museos importantes de todo el mundo desde el año 1980.

¿Cómo fueron tus inicios como artista plástica? ¿Fue en Chile?

Yo empecé como artista plástica en Alemania. En el año 1968 llegué a ese país y viví ahí hasta 1972. Allá hice mi primera exposición.

Es decir que tu vida transcurrió en muchos países que no son Chile

He estado viviendo bastante tiempo fuera de Chile pero también volviendo constantemente y además siempre con proyectos de muestras y otra razón para volver es que allá viven mis padres. Siempre mi vida es un irme y volver a Chile.

¿Cuál es tu parentesco con Violeta Parra y con Nicanor Parra?

Soy hija de Nicanor Parra y sobrina y ahijada de Violeta Parra y también prima hermana de Isabel Parra.

La tuya es una familia de artistas...

Sí, todo el mundo hace algo.

Desde tu infancia ¿viviste eso?

Lo viví, y sabes que yo me he preguntado cómo se da eso, además de la cosa genética, tú creces en un ambiente así que es un caldo de cultivo para ser artista. Porque toda la gente está tocando la guitarra o haciendo otra cosa y entonces es lo más natural del mundo que un niño tome la guitarra o que lea o se ponga a dibujar. Eso es parte de la vida diaria. En mi familia el arte no ha sido algo al margen de la vida cotidiana, siempre ha sido una parte integral de nuestra vida. Y entonces desde ahí yo entiendo que se haya producido algo así en nuestra familia que además es una familia que se visita mucho, una familia muy unida, muy de “clan”. Entonces los niños van copiando como copian todos los niños y van haciendo cosas. Yo creo que eso es lo que ayuda al desarrollo de los niños además de ciertas condiciones innatas.

Además de tener condiciones innatas está eso del caldo de cultivo, de tener integrado el arte a la vida cotidiana...

Exactamente, está eso de que las actividades artísticas sean algo cotidiano, natural.

Pasando a otro tema ¿desde cuándo te desempeñás como Agregada cultural de la Embajada de Chile en la Argentina?

Desde el año 2000.

¿Cómo viviste los acontecimientos que convulsionaron a la Argentina desde el año 2001?

Lo he vivido con una gran admiración por la cultura en la Argentina porque mientras más desastrosa se veía la situación económica se veía más impulso para la creación artística. Hay una relación solidaria entre los artistas. Es impresionante la cantidad de muestras con entrada gratis que hay, es una cosa tan admirable porque es como si sacaran energías del aire y de las confrontaciones sociales. Es muy increíble este fenómeno de las actividades artísticas estos últimos años.

¿Eso es lo que más te llama la atención?

La gente no ha parado, está llena de proyectos.

Eso es cierto. Parece que se alimenta todo el campo artístico cuánto más dificultades y tristeza hay...

Yo creo que en alguna parte tienen que verter las energías y muchas energías se ha vertido hacia ahí, en la creación artística.

Y esta forma de responder a la crisis que tenemos los argentinos ¿te parece distinto a la forma de responder de los chilenos frente a una crisis semejante? ¿Cómo lo ves?


Lo que pasa ha sido diferentes las crisis que me han tocado a mi vivir en Chile. Después del golpe militar en Chile había grupos de gente entre los que estaba yo, se hacían seminarios en distintas casas todo el tiempo. De alguna manera para poder sobrevivir ,hacíamos eso. Se generaba una especie de solidaridad y sentido en el trabajo.

¿De qué eran esos seminarios’

De arte y literatura y de escritos críticos. Nos reuníamos con intelectuales como Enrique Lihn por ejemplo, y con artistas plásticos, a leer y hablar de ciertas cosas una vez por semana.

Por lo que me contás se me ocurre que esas actividades eran mucho más silenciosas que lo que ocurrió aquí en Argentina durante la última crisis.

Sí, mucho más silenciosas porque era una reacción al golpe militar y en esa situación estaba todo muy limitado. El caso argentino creo que es único en su género, y no ocurre en dictadura.

Yo creo que el fenómeno de la crisis del 2001, cuando la gente salió a protestar a la calle, se expresó, se hicieron muestras, también en poesía, en muchos ámbitos de la cultura. Pero aquí también cuando tuvimos el golpe militar había digamos muchas restricciones, si se escribía era en secreto, si una pintaba era en un grupito chiquito, tampoco se podían hacer reuniones...

El fenómeno argentino de la crisis y la respuesta que ha tenido la gente expresándose en actividades artísticas me parece algo muy único.

Pasando a otro tema quisiera conocer algunos de tus proyectos para este año

Este año como Agregada cultural aquí vamos a conmemorar el Centenario de Neruda que se va a hacer en todas partes del mundo, por decreto presidencial. También se hará en la Feria del libro de Buenos Aires donde va a haber una maratón de lectura. Se va a invitar una serie de gente del mundo del arte, del mundo político y estamos viendo la posibilidad de que el Presidente Lagos también venga. También vamos a conmemorar el Día de Chile que es el 1 de Mayo- habrá una mesa redonda sobre Neruda con Antonio Skármeta y otros escritores. Y además de la Feria del libro se le hará un homenaje a Neruda en la Biblioteca Nacional y en la Universidad de La Plata, donde hay una cátedra de estudios chilenos cuyo titular es Enrique Foffani.
Con todo ese material queremos editar un libro en conjunto con la cátedra en la Universidad de la Plata.

Chile tiene el aura de ser un país de poetas más que de narradores.

Hay muchas poetas mujeres, el año pasado hicimos una presentación de varias poetas chilenas en el ICI – Instituto de Cooperación Iberoamericana- .Quisimos traer poetas mujeres para quebrar un poco esa tradición de que los poetas en Chile son hombres.

Sí, las recuerdo porque estuve ahí. Parecería que ahora hay una nueva generación de escritores en Chile que quieren cambiar y ser más narradores que poetas, como el ganador del Premio Biblioteca Breve que es un chileno.

Sí, además el Premio Planeta lo ganó Antonio Skármeta este año. Yo creo que hay una ebullición literaria muy grande en Chile, en las nuevas generaciones. Hay que destacar el gran cambio que significó la publicación de “Lumpérica” de Diamela Eltit. Creo que desde ese momento lo que es narrativa y poesía escrita por mujeres ha tenido un vuelco impresionante. Yo creo que eso nace después de la dictadura, también con el aporte de críticos como Nelly Richard. Hay un movimiento crítico muy fuerte en Chile que se consolida en la dictadura y eso ayuda a toda esta ebullición.

Tal vez entonces esté cambiando el aura de Chile, que pase de ser un país de poetas a ser un país de narradores. Y como en toda Latinoamérica los escritores siguen produciendo y produciendo...

La producción argentina es enorme, también el teatro que es impresionante la cantidad de obras que hay...

¿Cómo es el teatro en Chile?

En Chile yo diría que el teatro es el hermano menor del teatro en Argentina.

¿Por qué?

Yo creo que es un género que no está tan desarrollado como acá., aunque hay buenos autores teatrales como Galemiri. El teatro chileno está comenzando a agarrar vuelo. Aquí hay muchos dramaturgos, gente que ha venido de afuera también y que contribuyó a consolidar el género.

Y también el teatro cuando se empieza a escribir en Argentina nace de la épica gauchesca, el nacimiento del teatro argentino es la obra “Juan Moreira” de Eduardo Gutiérrez

Y además aquí hay mucho teatro joven.

En cuanto a la plástica en Chile ¿qué panorama ves actualmente?

Yo creo que es de alto nivel en cuanto a instalaciones, a fotografía, a la pintura la conozco un poco menos. Tengo la mejor opinión de los jóvenes artistas chilenos.

Por lo que he visto me parece que están muy movilizados.

Sí, están muy al día de lo que está ocurriendo afuera, muy insertos en la búsqueda estética.

¿Tienen apoyos del estado, subsidios?

Felizmente existe ahora un Ministerio de Cultura que se inauguró el año pasado. Es una gran esperanza y se está armando en todo nivel en Chile, en regiones también, es algo que no teníamos hasta ahora.

¿Cómo es tu vida en New York?

Tengo familia y amigos. Mi vida es la vida de una artista, además he trabajado como educadora y como artista, mi vida es muy intensa.

Tendrás todas las posibilidades que da Nueva York a una artista.

Sí, las posibilidades y las conexiones, tengo amigos, la mía es una vida muy intensa como la tengo aquí en Buenos Aires también.

¿Tu vida es muy intensa aquí?

Sí, con mucha intensidad de tipo cultural y además me encanta bailar tango, vals y milonga. Tú sabes que con el tango no hay términos medios, cuando te gusta es adicción.

¿Vas a bailar seguido?

Sí, dos o tres veces por semana, el tango es una maravilla. El tango también es algo que está muy arraigado en Chile, se sigue escuchando a Gardel, también se baila tango allá, el entusiasmo es el mismo. Pero el fenómeno no es sólo en Argentina y en Chile sino también en Nueva York. Y hasta producen revistas de tango. Son como las revistas de tango de aquí pero en inglés.

Para finalizar ¿cómo describirías tu experiencia en la Argentina?

Para mí esta experiencia argentina ha sido capital. Estoy enormemente agradecida de todas estas experiencias que me tenía reservada la Argentina.

© Araceli Otamendi - Archivos del Sur

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