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jueves, 26 de enero de 2012

Entrevista a Ernesto Escobar Ulloa, director de Canal L www.canal-l.com/

foto: Ernesto Escobar Ulloa junto a Antonio Muñoz Molina
(c) Elena Blanco

"Hay algunos a los que les encantaría que solo se publicaran obras maestras, presidir la Santa Inquisición de la Cultura, los que se indignan por las malas novelas que salen a diario y que tanto venden. Que la gente se dedique a escribir me parece sanísimo, quizá no muy útil socialmente pero eso ya se arreglará..."

(Buenos Aires/Barcelona)

Ernesto Escobar Ulloa es el director de Canal L, el canal de los libros en internet http://www.canal-l.com/ . Lo entrevisté vía correo electrónico para la revista Archivos del Sur.

Ernesto Escobar Ulloa (Lima, 1971) Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza, más tarde hizo un Máster de enseñanza de español a extranjeros en la Universidad de Alcalá de Henares. Se trasladó a Barcelona en el 2002. Ha sido colaborador de las revistas Lateral, Cuadernos Cervantes, entre otras, y editor de The Barcelona Review. Actualmente dirige Canal-L. http://www.canal-l.com/

Entrevista


Acerca de Canal L

-  ¿Cómo fue el inicio de Canal L? ¿Qué fue lo que lo motivó fundar el Canal de los libros en internet?

- Me motivó salir a la calle, se puede llevar una revista literaria desde casa y ahora es cada vez más fácil. Para hacer Canal-L hace falta contacto personal, hay que sentarse delante de los escritores, asistir a eventos, y eso te lleva a conocer escritores, editores, libreros, jefes de prensa, y tener una visión más rica de la industria. Internet está muy bien pero es necesario combinar la experiencia real con la virtual, Canal-L es un poco como la Primavera Arabe, no podría existir sin Internet pero tampoco sin la calle.

- Usted ya viene del periodismo escrito, de Barcelona Review, qué diferencias, ventajas y desventajas encuentra entre aquél y las entrevistas en video que realiza para Canal L?

- La que te acabo de mencionar es la diferencia más grande, Barcelona Review se puede hacer íntegramente desde casa. Las ventajas de la entrevista en vídeo es que son más fidedignas que las escritas, la imagen es parte del lenguaje. Algunos se jactan de ser defensores de la letra sobre la imagen, lo cual además de una falacia es una hipocresía, nuestra cultura es una cultura audiovisual y eso no tiene nada de empobrecedor. Tengo una formación audiovisual a la que debo casi tanto como a los libros, mi gusto musical se forjó con un programa de vídeos que se llamaba Disco Club, que era incluso anterior a MTV, mi interés por la ciencia se remonta al programa Cosmos de Carl Sagan, también veía La torre de Babel, de Vargas Llosa, que para mí por mucho tiempo fue solo un señor con un micrófono en un río de la selva amazónica, y todo eso no estaba reñido con Ultra Siete, Combate o Monstruos del espacio. Creo que la literatura y la cultura en general tienen cabida en el periodismo audiovisual. Los programas que tratan la literatura en la televisión presuponen que es aburrida, y entonces cambian constantemente las tomas, ponen la cámara en lugares insospechados, si hay que poner música será jazz, o tango si el escritor es argentino, acuden a una serie de esterotipos que en realidad demuestran que la literatura les es muy ajena. En las entrevistas de Canal-L no hay nada preparado, se graba y nada se vuelve a repetir. Es prácticamente una performance, y a veces sale bien y otras no tanto; es el riesgo de la espontaneidad.

¿Cómo se eligen los entrevistados? ¿Casi todos los escritores que entrevista son españoles y latinoamericanos?

Casi todos sí, pero esto no es una regla, pero sí que los escritores de habla hispana tienen prioridad. Creo que tenemos que reivindicarnos como cultura, tenemos un velado complejo de inferioridad cultural frente a la cultura anglosajona. No quiero sumarme a esa actitud, eso no significa que no me guste lo que viene de ahí solo que hay que valorarlo en su justa medida. Si bien es cierto que la calidad técnica de las series y el cine nos pone dificil competir, en la literatura las condiciones están dadas para sentirnos a la par. Los entrevistados los elijo por los libros, no por las personas, escojo los libros de los que me interesa hablar porque sus temas, literarios, sociales, culturales, etc, me parecen de actualidad, dignos de debate, de reflexión.

¿En qué piensa cuando entrevista a un escritor, qué es lo que le interesa más?

Cuando entrevisto sólo pienso en hacerlo bien, es un plano fijo, no se repite nada, y para que todo salga como esperado lo más importante es la preparación, hay que haberse leido el libro, conocerlo, conocer el tema, básicamente para llevar la entrevista de manera fluida y tener las réplicas a mano. No hay que olvidar que el protagonista es el invitado, a la gente no le importa lo que piense yo, mi papel es que la entrevista alcance una especie de clímax, momentos álgidos, en los que la información sea valiosa. Siempre tengo en mente a un joven escritor, espero que le sirva lo que se ha dicho.

¿A quién le gustaría entrevistar y todavía no pudo hacerlo?

A varios, Mario Vargas Llosa, Inés Bortagaray, Mario Bellatin, Ray Loriga, en fin, mucha gente...

Acerca de Ernesto Escobar Ulloa

Usted es de origen peruano, ¿Cuándo se instala en Barcelona? ¿Qué es lo que lo motiva a vivir y a trabajar en España?

Vine a Barcelona en el 2002. Enseguida me adapté rápido, Barcelona es una ciudad que acoge muy bien a un limeño. Al llegar entablé contacto con los medios para los que había empezado a colaborar, Barcelona Review y la desaparecida revista Lateral, en ese entonces Internet no era lo que es ahora. Supongo que de Barcelona me motivó su actividad editorial, esa dinámica ahora es tan abrumadora que a mucha gente le provoca apearse más bien.


¿Cómo ve a la literatura peruana actual? ¿Qué autores peruanos prefiere? ¿Y de los españoles, y de otros países latinoamericanos y otros?

La verdad no estoy muy al tanto de la literatura peruana acutal, salvo de lo que se ha publicado fuera como Carlos Yushumito, Diego Trelles, Gabriela Wiener, Sergio Galarza, y tengo buenas referencias de otros autores. Pero más que la literatura lo que debe interesarnos es lo literario y que haya un marco donde esto germine, terminar con lo que queda de analfabetismo, mejorar el acceso a los libros, programas de bibliotecas públicas, unas políticas culturales modernas, decididas, llevar la literatura al barrio, crear un clima de eventos, concursos, becas, incentivos, etc. todo eso es lo que verdaderamente importa, la literatura vendrá como una consecuencia natural. En Barcelona hay muchos escritores porque hay una biblioteca pública en cada barrio, librerías, universidades, entidades culturales, revistas, editoriales etc. Sé por experiencia que se han hecho cosas en el Perú, que mucha gente trabaja anónimamente y con responsaibilidad pero por supuesto aún nos queda mucho.

-¿Cuáles son sus lecturas preferidas? ¿acerca de qué temas? ¿y autores?

- Mis lecturas preferidas no responden a unos temas concretos, pero sí diría que hay unas exigencias, me gusta la literatura que te hace ver el otro lado de las cosas, que no pretende revelarte una verdad, que no te dice cómo fue o qué pasó con precisión sino que te lleva a interpretar, a leer entrelíneas, a sacar tus propias conclusiones. Me disgusta mucho la literalidad en literatura, me parece no haber entendido que lo interesante del lenguaje es justamente su carácter ambiguo, polisémico, interpretativo etc. Es crucial trabajar el lenguaje hasta el punto de dominarlo. Hace poco leí la última novela de Ignacio Martinez de Pisón, y me pareció sensacional, podría dar la impresión de que el lenguaje es el normal, pero en realidad es un lenguaje oral practicamente resucitado, que aunque no conozcamos parece que tengamos de él una memoria, lo cierto es que es una invención, y gracias ello el lector de pronto lo suprime y comienza a ver todo lo que se le narra. Otras veces en cambio el lenguaje es casi el protagonista, como en el último libro de Mercedes Cebrián, que me encantó, dos nouvelles que son un disparate increíble y que, justamente por eso, si no se narran con un lenguaje que es una ficción en sí mismo, no se sostienen como historias. Es decir, sea para suprimirlo o para darle relieve, en ambos casos, el lenguaje ha sido muy trabajado, la literatura debe dominar el lenguaje y no al revés, debido a ello los temas casi no importan, lo importante es que te haga reflexionar, cuestionar el mundo, cuestionarte a ti mismo...

- ¿Encuentra algunos puntos de conexión entre los temas de los libros de autores actuales?

-Claro, se nos ha venido un nuevo mundo encima y su presencia abarca casi todos los campos de la vida, las nuevas tecnologías, la cultura audiovisual, la globalización, el capitalismo neoliberal, etc. pero todo ello es importante en la medida en que en muchos aspectos hemos cambiado nuestra manera de percibir la realidad o de concebir la vida, el arte, la cultura. Vivimos una época de agnosticismo radical, de fin de las ideologías, las etiquetas se desmoronan, ha surgido un nuevo tipo de familia, de relaciones, el conocimiento se ha extendido, el acceso a la información, en fin. Y creo que la ausencia de convicciones está generando una literatura quizá por un lado menos activista en el sentido puramente ideológico pero más dinámica en el sentido puramente crítico, de cuestionamiento, de indagación, de búsqueda y que tal vez está en un periodo de transición. De todos modos, es difícil tener una percepción acertada porque es imposible seguirle el ritmo a lo que se hace aquí, allá, Chile, Argentina, México, Bolivia, en fin, solo hablo de lo que he leído, y eso podría reducirse al archivo de Canal-L y unas cuantas cosas más. De todos modos hay más escritores, más editoriales, más lectores, más medios, revistas, webs, y eso me parece bien, hay algunos a los que les encantaría que solo se publicaran obras maestras, presidir la Santa Inquisición de la Cultura, los que se indignan por las malas novelas que salen a diario y que tanto venden. Que la gente se dedique a escribir me parece sanísimo, quizá no muy útil socialmente pero eso ya se arreglará, que lo haga bien o mal me parece lo de menos, lo importante es que cree, el ser humano está aquí para dar rienda suelta a su creatividad, para expresarse, tener la mente ocupada en el arte te da una mejor calidad de vida, te hace más consciente del bienestar. Solo espero que se acabe la cultura caduca que te decía que si el perro de tu dibujo no era idéntico al perro de la realidad, entonces dibujabas mal, y seguidamente te decía que el cubismo era arte. A Hitler lo rechazaron de la escuela de arte y mira.

(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur

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