Seguidores

miércoles, 24 de agosto de 2011

Entrevista a Raúl Etchelet por Araceli Otamendi












Amelia Bence (c) Aldo Sessa

(Buenos Aires)

Raúl Etchelet es autor del libro "La niña del umbral"´, libro biográfico, de memorias de la actriz argentina Amelia Bence editado recientemente por Corregidor.
Cuando leí el libro, ví las fotografías de la actriz y de las películas donde trabajó decidí entrevistarlo.
Amelia Bence empezó en el teatro a los cinco años, donde la dirigió Alfonsina Storni, que había escrito una obra para niños. Años después Amelia Bence interpretaría a la poetisa en una película.
La trayectoria de la actriz recorre gran parte de la historia del cine nacional, trabajó en La guerra gaucha, un hito del cine argentino, también en numerosas obras de teatro, realizó giras, viajó por el mundo, tuvo grandes amores.
Raúl Etchelet es argentino, nacido en Maipú (Provincia de Buenos Aires); autor, director, realizador audiovisual y un apasionado del mundo del cine. Tiene en carpeta una película sobre la vida de Amelia Bence y otra sobre Alberto Vacarezza, tal como lo hiciera hace años con Niní Marshall en “La película de Niní”(reconocida en el 20ë Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana 2005, entre otros).














Entrevista


¿Cómo definirías la manera de actuar de Amelia Bence? ¿una actriz más bien intelectual?



¿controlada en la escena, no temperamental?





Cuando irrumpió Amelia Bence, se decía que ella y José Gola eran dos actores de cine, una nueva manera de actuar pensando en que tu rostro se vería en una pantalla de siete por cinco. Los actores de entonces venían del teatro y la radio, dos medios que nada tenían que ver con el cine y había que aprender a actuar. Creo que Amelia descubre eso naturalmente y podemos agregar que supo aprender de todos los directores, era disciplinada y eso fue muy bueno para su carrera.



¿Por qué elegiste a Amelia Bence para este libro? ¿qué representa Amelia para el cine nacional?



La situación se dio sola. Yo estaba haciendo una investigación sobre Niní Marshall, que luego devino en Niní Marshall: La Biografía y en el documental La película de Niní, luego de algunos encuentros nació la idea de comenzar a trabajar en su autobiografía, después vinieron mas de dos años de investigación y encuentros. Es impresionante lo que ha trabajado Amelia, eso llevó mucho tiempo. Hoy es una cronología precisa de toda su carrera que cierra el libro y que nadie tenía. Creo que los periodistas o historiadores lo agradecerán. Amelia pertenece a una época irrepetible donde los estudios producían y los guionistas escribían para una estrella. Y la estrella cumplía llenando los cines. De todas maneras me parece que ella es solo una actriz, no una diva, cuando debió marcharse a buscar trabajo haciendo teatro por toda Argentina y por Latinoamérica no le pesó, todo lo contrario.


 Dentro de su trayectoria ella trabajó en muchísimas películas y obras de teatro, personificó a Alfonsina Storni, trabajó en La guerra gaucha, en comedias ligeras, en dramas, ¿Pensás que ella es una actriz muy dúctil? ¿o que a veces se vio obligada a representar tan diversos papeles para tener trabajo?



Si contamos  que hizo casi 50 películas, y que trabajó en dos de las que se consideran las 10 mejores películas del cine argentino, hasta la década del 70 más o menos, como La vuelta al nido y La guerra gaucha, Amelia no hizo nada que no quisiera. Hay comedias que tuvieron un gran éxito, aquí y en España, que sin embargo no parecían ser hechas para ella y no son menores que sus actuaciones en obras clásicas.



En cuanto a dos grandes amores que tuvo Amelia, tanto Alberto Closas con quien se casó y que ya era un actor conocido en Europa cuando vino a la Argentina y que luego se volvió a ir a España, y al escritor José María Fernández Unsain, ¿pensás que la relación que tuvieron con Amelia fue fundamental para ellos en sus carreras? ¿estar al lado de ella les hizo aumentar su fama, su prestigio?

Closas llegó al cine donde Amelia era estrella y Amelia volvió al teatro donde Closas era estrella. Ambos aprovecharon al máximo los años de exposición como pareja, llegaron a tener un elenco propio y a encabezar varias películas. La gente los recuerda juntos. Cuando muchos años después Barney Finn los juntó en Cartas de Amor, fueron un éxito. En cuanto a Fernandez Usain, él era un escritor en ascenso y sin duda escribir para ella fue una gran fortuna, juntos recorrieron Argentina y Chile en interminables giras y él nunca dejó de escribir y adaptar para la companía.


¿Fue fácil acercarse, trabajar con Amelia para escribir este libro? o te costó mucho que ella se abriera y contara, ya que dice en el libro que es muy reservada.


Costó mucho. Fueron más de dos años. Una cosa es decir voy a contar mi vida y otra hacerlo. Comenzar a desarmar los recuerdos y dejar que se cuenten solos, no es fácil, es decir dejar de lado la versión que nos hemos hecho de nuestra vida y empezar a mirarla con otros ojos para que la conozca otro es todo un proceso que lleva tiempo, en el caso de Amelia mucho más. Es reservada, muy reservada y pertenece a una generación donde la exposición de los temas intimos no estaba en juego, directamente no se decía nada y la prensa no publicaba nada o solo hacía alguna mención. El mayor logro del libro es que logra bajar todas las barreras y que Amelia cuente su vida como si estuviera en el living de su casa con un amigo, recordando sin apuro y frases hechas. Eso se logró releyendo y reescribiendo cada capítulo, sin miedo a contradicciones, descubriendo broncas y dolores pasados, alegrías y nostalgias.


Amelia Bence buscaba producir sus propias obras, montó un pequeño teatro en las Galerías Santa Fe, ¿fue en esto de autoproducir sus espectáculos una pionera?



Esa no fue la primera vez que armaba su propia companía, ya lo había hecho con Closas y con Fernández Unsain y corriendo con todos los riesgos. Evidentemente la gente de teatro es la única manera que conoce de ganarse la vida y así lo hacia, había que generar una obra y conseguir sala para poder trabajar, muy pocas veces se quedó sentada esperando un llamado. En aquella época de los 60 estaban comenzando a arriesgarse algunos actores y productores a lugares poco convencionales como sótanos y altillos y ella fue una de las primeras. La obra de Aristófanes que estrenó en ese momento generó un escándalo, muy de la época.


¿Qué destacarías más de la trayectoria y de la vida de Amelia Bence?


Que fue una actriz que trabajó para vivir y ganarse un lugar. Que supo aprender, que no se quedó sentada pensando que su rostro valía la carrera, que tuvo muy en claro lo que quería desde muy chica. Creo que el final de libro lo refleja claramente.



 ¿A qué otra gran actriz o estrella del cine argentino te gustaría entrevistar para escribir un libro?



Por ahora estoy abocado a la pre-producción del documental sobre Amelia y sobre Alberto Vacarezza y estoy comenzando una investigación muy interesante que aún no sé donde me llevará.


 ¿Qué tipo de investigación te llevó hacer para escribir este libro?



La base de La niña del umbral-Amelia Bence-Memorias es un gran trabajo bien preparado cronológicamente, con recortes, datos de bibliotecas y archivos personales, que sirvieron de base a los recuerdos que Amelia tenía de determinadas situaciones y momentos. Igualmente a medida que trabajo voy recorriendo día por día diarios y revistas y crónicas y relatos de la época para que además de saber que pasó entienda donde y porque pasó. Tener en claro como eran las costumbres y la vida social del país es la base para poder contar la historia personal, y a través de una historia personal sin quererlo terminas contando la historia de una parte de una generación, que se suma a la historia social y todo va encadenado. En síntesis nadie vive en Marte, la investigación se basa en contar el día a día del personaje.
 
(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur - Todos los derechos reservados
 
 

imágenes: gentileza de Raúl Etchelet

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente esta nota