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lunes, 16 de enero de 2012

Entrevista a Félix Aberasturi, artista y arquitecto

Foto: Félix Aberasturi (c) Lucie Yeung
                                                            



           Félix Aberasturi, Fundación Mítica de Buenos Aires
 (muestra Laberinto de Espejos,
Embajada Argentina en París, enero de 2012)


"...Ser artista es despertar recuerdos de otras vidas, es emocionar y conmocionar. Es elevar al espectador a otras esferas, pasearlo por otros universos, donde pueda reconocerse aun sin haber estado jamás. Es ser un mago, un hada y un hechicero. Es recordar a otros y recordarnos a nosotros mismos lo que significa Ser Humano".




(Buenos Aires/París) Araceli Otamendi

Félix Aberasturi es un artista plástico y arquitecto argentino radicado en París desde hace diez años. Actualmente  presenta en la Embajada Argentina en París, durante el mes de enero, hasta el día 20 una muestra titulada Laberinto de Espejos, inspirada en la obra de Jorge Luis Borges. A raíz de esta muestra, le envié a Aberasturi unas preguntas vía correo electrónico y las respondió para la revista Archivos del Sur por el mismo medio.


¿Cuándo descubre su vocación por la pintura? ¿fue antes o después de iniciar sus estudios de arquitectura? ¿Qué artistas argentinos y de otros países influyeron en usted?

Creo que nacemos con ciertas condiciones y que adquirimos otras con el aprendizaje, pero siempre todo está relacionado de algún modo con esa llama interior que nació con nosotros. A veces la vida nos aleja de nuestro “primer amor” y nos confunde con los espejitos de colores de lo que “debemos” ser. Esa es un poco mi historia como artista: desde chico destacándome en dibujo, cuando era adolescente participé en talleres de pintura y más adelante en algunos concursos y tímidas exposiciones de lo que debía ser como un “hobbie”. En el incosnciente colectivo está anclado que del arte no se vive ... Después mi carrera universitaria terminó canalizando mi creatividad,  encuadrándola en una actividad más seria, más útil en apariencia. Recibido con el mejor promedio de mi promoción en la Universidad de Buenos Aires, parecía que mi futuro estaba escrito. Pero por suerte la vida a veces nos da una segunda oportunidad, y esa nueva opción me llegó estando ya instalado en Paris y trabajando como arquitecto. En realidad no fue una opción: fue un profundo cuestionamiento sobre quién soy, una verdadera crisis existencial, que permitió finalmente salir a plena luz mi naturaleza más profunda. Desde hace cinco años dejé de ser el arquitecto que pinta y me volví el artista plástico que tiene una formación de arquitecto.

Enumerar artistas que me influyen seria imposible.

Primero porque soy absolutamente ecléctico en mis gustos, incluso dentro de la obra de un mismo artista, asi que sería dificil marcar un nombre y un período.

Segundo porque me considero fruto de una sociedad, de una cultura que se mezcla cada vez más y siento que todo me influye: mis orígenes, mis viajes, mis experiencias de vida, lo que he visto, lo que he probado, los olores, la luz diferente que tiene cada país y que marca el alma, las miles de obras de maestros que marcaron la historia del arte y que tuve el placer de ver en directo, y ni hablar de mi vida ¡en una ciudad mágica como Paris! Todo eso me hace ser quien soy y es la fuente de mi inspiracion.

¿Qué motivó que se instalara a vivir en Francia? ¿Cómo se desarrolla su actividad artística en París? ¿Qué dificultades encontró? ¿y posibilidades?


Podría decir que mi mudanza a París fue como tomar uno de los muchisimos futuros posibles en “El Jardin de senderos que se bifurcan".

Un amor, un sueño, un proyecto de a dos y la increíble certeza de que en Paris estaría mi “lugar en el mundo”. No es que reniege de mi país, en absoluto, sólo que evidentemente los cromosomas de mis abuelos que cruzaron el Atlántico buscando un futuro diferente siguen latentes. De todos modos cada vez que vuelvo a la Argentina es una sensación inexplicable y maravillosa. Amo a mi país y al mismo tiempo la experiencia de vivir lejos hace que uno se vuelva menos regional y más abierto a la diferencia.

En Francia trabajo de una manera bastante independiente.

Tengo una galería que me representa con mis pequeños formatos (hasta 30 x 30 cm) en la zona de Montmartre, aqui en París, y en Aix-en-Provence, en el sur. El resto de las exposiciones, que debo decir son bastante en el año, vienen por invitación en diferentes galerías y salones.

Aquí se ha puesto muy de moda la exposición paga, es decir: la galería “alquila” sus paredes y el artista se encarga de todo (promoción, invitados, etc). Yo no participo de ninguna manera de ese tipo de manifestaciones y de hecho soy militante entre mis colegas para evitar la propagación de ese tipo de prestaciones. Estamos viendo últimamente demasiadas exposiciones sin ningún interés, sólo porque es gente que tiene los medios para pagársela. Además la galería no cumple su rol de representar a los artistas en quienes cree y ponerlos en relación con su agenda de clientes, es decir, no cumple la función final de un galerista. Es una pena, pero corresponde un poco a la realidad del mercado: mientras haya gente dispuesta a pagar por exponer seguiremos viendo muchas exposiciones ¡completamente olvidables!

El medio artistico es complejo en todas partes, la dificultad básica en París es que somos muchos artistas (mas de 25 000 en la región parisina) así que todo se vuelve más lento y más complicado de obtener: lugares de exposición, mecenas, ventas, etc. Ni hablar de la competencia que eso genera también en la mayoría de los artistas y no entraré en el detalle de como actúan muchos artistas argentinos respecto al trabajo de sus compatriotas ... ¡Es tan tonto y mezquino pensar que uno compite con los otros! Yo jamás entré en ese terreno, aunque inevitablemente he recibido alguna zancadilla, sobre todo en mis inicios. Creo que la verdadera competencia es con uno mismo y yo sé todo el camino que me queda por delante para trabajar y superarme. Me alegro sinceramente de los éxitos ajenos y jamás gastaría mi energía en medirme con los otros.

¿Posibilidades en París? Infinitas. Toda “la crème” del arte pasa por París, así que nunca se sabe con quién uno va a encontrarse en una salida, y a veces se viven momentos increibles con gente muy importante que uno jamás hubiese imaginado conocer: Vernissages, muestras, Salones y cientos de galerias a disposicion ¡son un buen terreno de juego para un artista!

La muestra que presenta actualmente en la Embajada Argentina en Francia se puede considerar arte figurativo. ¿Incursionó en el arte abstracto, en el arte conceptual?


En esta exposición hay una serie de laberintos más gráficos, sobre fotos en monocromo, pero la generalidad de mi obra es absolutamente figurativa.

El arte abstracto me interesa, lo he practicado hace años y seguramente volveré a él en algun momento. De todos modos mi manera de trabajar actual abarca dos etapas bien diferenciadas: el trabajo de la foto con imágenes reconocibles y un trabajo posterior de pintura, por momentos y según la serie, con un concepto más abstracto.
Por otra parte en mi obra la idea que quiero transmitir es tan importante como el objeto mismo, así que podría decirse que sin ser conceptual completamente, utilizo ciertos ingredientes. El arte conceptual es tan basto y difícil de encasillar que mi manera de exhibir mi obra y la importancia capital de los textos que la acompañan la posicionarían como una suerte de híbrido en un universo artístico que cada vez se complejiza más.
En mi obra existen básicamente dos niveles de lectura: la imagen que yo llamo “superficial”, que es ésa que uno percibe a primera vista: un personaje o varios en situación en medio de una escena, punto. El espectador puede quedarse ahí y no está mal. Pero para quien quiere tomarse el tiempo e indagar está la segunda lectura que yo llamo “espiritual”, que corresponde al alma de la obra, a lo que pasa en segundo plano, al texto que acompaña y suma, a las palabras y signos camuflados. La dualidad en estado puro.

¿Cuál es su visión acerca del arte conceptual que se practica en la actualidad?

¿Le parece una moda?

Como bien decía antes, el panorama artístico mundial se complejiza y se escapa de los rótulos, y ¡está bien que asi sea!
El problema frente a la enorme oferta que el “business-art” nos ofrece en esta época, utilizando nombres famosos y lanzando eventos planetarios, es que el común de los mortales se pierde completamente y el rol del arte se desvirtúa. La obra de arte se reduce a un objeto más de consumo, acorde a la época en que vivimos. Muchísimos amateurs de arte compran sin confiar en su gusto personal, en su propia sensibilidad, sólo lo hacen porque alguien le dijo que es ahí donde hay que invertir. Y es más complejo aún porque hay más factores que influyen en esa decisión: la opinión del grupo social donde se quiere pertenecer, los intereses creados alrededor de ciertos artistas internacionales, etc.
Como en la pequeña escala pasa con las galerias que alquilan sus paredes, en la gran escala hemos visto exposiciones donde todo el mundo pasa pero que son completamente banales, en mi humilde opinión. He participado en vernissages de galerías de renombre, con artistas reconocidos, y la noche del vernissage la mitad de la exposición estaba ya vendida, a precios increíbles y hablo de obras que sinceramente eran completamente vacías. El snobismo en estado puro...

Por suerte queda mucha gente bien posicionada que valora otras cosas y un buen número de artistas importantes y realmente interesantes se mantiene vigente en el contexto mundial.

Quisiera que me diera su visión, si es posible, acerca del arte que realizan los siguientes artistas: Sophie Calle, Damien Hirst, Jeff Koons


Pienso que cada uno de los tres es un buen ejemplo de la cultura  de donde vienen:

-Sophie Calle, francesa, juega, se ridiculiza, se expone sin pudor, rompe los códigos (fue la primera en exponer una serie de obras que no realizó ella misma) y todo eso realizado con un método y una precisión cientifica en el proceso, pero sorprendiendo siempre con nuevos soportes, con diferentes medios expresivos. Interesante.

-Damien Hirst, el pragmático inglés, un verdadero hombre de negocios que dirige una verdadera “fábrica de arte” donde otros realizan sus proyectos. Con respecto a esa idea de producción en serie y por pedido no logro posicionarme aún, y no intento juzgarlo, ni siquiera por los malabares hechos en los remates (aparentemente varias de sus obras fueron compradas por una compañia de la cual él es principal accionario, para mantener su cota). Su obra me interesa menos y no dejan de sorprenderme las cifras que se manejan en sus subastas.

-Jeff Koons es quien menos me interesa de los tres. Representa todo lo que no me atrae de los EEUU. Su intervencion en Versailles con las esculturas gigantes en 2008: non coments!

¿Cuáles son los puntos de contacto que acercan su pintura a la obra de Jorge Luis Borges?

Maria Kodama visitó una de mis muestras hace dos años, acompañada por Eduardo Carballido de la Embajada Argentina en Paris. Se tomó su tiempo, miró cada obra, leyó los textos que a modo de títulos acompañaban mi serie “La subjetividad de la memoria”. Realmente me sorprendió y me halagó tambien, la concentración y la atención que puso en esa visita. Al final me preguntó si yo había escrito cada texto, ante mi afirmación me felicitó por la calidad de la escritura y me dijo “Es un universo completamente borgeano! ¿Nunca pensó en crear una serie inspirada en la obra de Borges?” Ese encuentro fue el germen que generó esta muestra.
En mi obra siempre están muy presentes la idea de dualidad, las múltiples interpretaciones, los espejos y los espejismos, los reflejos, los personajes ambiguos ... Por otra parte la forma de escribir de Borges me envuelve, me transporta, me hace sentir increiblemente próximo a él como si fuese un amigo entrañable. Además pienso que algunas gotas de su pluma tiñen mis textos, sin casi darme cuenta.

¿Cómo va componiendo sus obras, las que participan de la muestra actual en la Embajada Argentina? ¿Primero toma las fotografías y después las interviene con óleo?

La originalidad de mi trabajo es que parto de una enorme búsqueda de imágenes antiguas que luego compongo digitalmente, disolviendo el límite entre lo real y lo imaginario. Lo que más sorprende a los espectadores es ver una foto antigua, completamente creible, y saber que fue retrabajada totalmente. Pasa algo muy particular con las imágenes de ese tipo: creo que en el insconciente colectivo la foto antigua está relacionada con el viejo álbum familiar, con las fotos que hemos visto desde chicos, y eso les da algo de sagrado, de intocable...saberse “engañados” por mi manipulación digital de la imagen sorprende y genera reacciones diversas. En el caso de esta serie hay un personaje, que yo llamo “el lector” que se pasea por diferentes obras, por las historias de Borges, tomando el rol del protagonista, u observando la escena discretamente. Es la imagen de los más de 150 millones de personas que han leído su obra en el mundo y el concepto de mi serie: un universo borgeano donde uno puede entrar y salir a voluntad y vivir otras vidas, otras realidades... Las fotos de ese personaje por ejemplo son tomadas en estudio e insertadas en paisajes trabajados a partir de fotos antiguas.
Esa primera etapa de composición, la más larga y ardua, yo la relaciono con mi parte consciente: la imagen reconocible, comprensible y evidente. El respeto de las proporciones, de la perspectiva, de lo que llamamos “real” para dar un resultado completamente creible.
En la segunda etapa que viene luego de la impresión fotográfica, en este caso hecha directamente sobre Dibon (un material sintético a base de aluminio) es el momento más complejo para mí, más visceral, donde el óleo comienza intervenir con su materia, con sus transparencias, con el aroma de la trementina, pero sobre todo con la conexión con esa parte profunda de mí, difícil de definir, que viene a completar el trabajo intelectual por la destrucción y la re-creación. Es ahí donde considero que mi obra es más abstracta. Por eso siempre digo que en realidad son dos obras superpuestas: la imagen fotográfica modificada es una obra en sí misma, que en la segunda etapa es destruida y deja de ser lo que era para transformarse en una nueva obra por la superposición de un trabajo de manchas, de trazos, de “grattages”, de signos, de palabras escritas o borradas... Y a la vez siento que es ahí cuando la obra completa cobra vida, en esa especie de dolor que me produce destruir algo para generar algo nuevo.

¿Qué tipo de arquitectura le interesa? ¿Cuáles son los arquitectos actuales de renombre mundial que le parecen mejores?

Aqui está la direccion de mi blog de arquitectura con un resumen de mi trabajo en Paris. Las imágenes del “antes y despues” de mis remodelaciones hablarán mejor de mi estilo.



http://felixaberasturi.blogspot.com/

Arquitectos preferidos, muchos y como en todo completamente ecléctico en mis gustos: Richard Meier, Santiago Calatrava, Zaha Hadid, Rem Koolhaas, Frank Gehry (un escultor del espacio), sin olvidar a nuestro Cesar Pelli nacional.

¿Qué significa para usted ser un artista?


Es dar, compartir, abrir las manos y tocar las almas. Ser artista es despertar recuerdos de otras vidas, es emocionar y conmocionar. Es elevar al espectador a otras esferas, pasearlo por otros universos, donde pueda reconocerse aun sin haber estado jamás. Es ser un mago, un hada y un hechicero. Es recordar a otros y recordarnos a nosotros mismos lo que significa Ser Humano.



Contacto: felixaberasturi@hotmail.com

Sitio web: www.felixaberasturi.com


Muestra de Félix Aberasturi en la Embajada Argentina en París, leer nota en el blog de muestras/arte

http://revistaarchivosdelsur-muestrasarte.blogspot.com/2012/01/laberinto-de-espejos-muestra-de-felix.html

(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur - Todos los derechos reservados
 

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