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jueves, 5 de noviembre de 2015

Entrevista al escritor Javier Claure Covarrubias

Javier Claure Covarrubias


Javier Claure Covarrubias nació en Oruro, capital folklórica de Bolivia. Es miembro del Pen-Club Internacional, de la Unión Nacional de Poetas y Escritores de Oruro (UNPE) y de la Sociedad de Escritores Suecos. Ejerce el periodismo cultural. Tiene poemas y artículos dispersos en publicaciones de Suecia, Bolivia y en diferentes sitios de Internet.
Fue uno de los organizadores del Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos en Europa (Estocolmo, 1991).
Ha estudiado informática en la Escuela Real de Tecnología (Kungliga Tekniska Högskolan) y en la Universidad de Uppsala. También estudió matemátias en la Universidad de Estocolmo, casa de estudios donde además obtuvo una maestría en Pedagogía.
Formó parte de la redacción de las revistas literarias "Contraluz" y "Noche Literaria". Algunos de sus poemas han sido seleccionados para las siguientes antologías: "El libro de todos" (1999), "La poesía en Oruro" (2005), "Poesía Boliviana en Suecia" (2005), "Antología comentada de la Poesía Boliviana" (2010) y "Antología de la poesía universal, poetas del siglo XXI" (2010). Forma parte del "Diccionario de autores orureños" (2007).
Ha publicado "Preámbulos y ausencias" (2004), "Con el fuego en la palabra" (2006) y "Extraño oficio" (2010). En 2014 publicó el libro "Réquiem por un mundo desfallecido.
A raíz de la lectura de este último libro de poemas que el autor me envió desde Suecia,
decidí entrevistarlo a través de internet. A continuación se puede leer  la entrevista:

Araceli Otamendi: ¿En qué te inspiras para escribir los poemas de este libro?


Javier Claure: Pues mira, en general me suelen inspirar hechos históricos, imágenes, una mujer, conceptos, paisajes de la naturaleza, las adversidades de la vida etc. Pero también me conmueven las cosas simples y pequeñas como, por ejemplo, el vuelo de una golondrina, el colorido de los árboles en otoño o una hormiga caminando por un tronco. En fin, el poeta se inspira en la vida, el amor y la muerte. Entonces, tomando en cuenta todos estos aspectos, este libro surgió, sin ataduras, para sacar a luz ese lenguaje especial con el que lloro, amo, odio y denuncio las miserias de este mundo esquizofrénico. Y debo decirte que este poemario contiene más poesía social en comparación con mis dos libros anteriores: "Preámbulos y ausencias" y "Extraño oficio". Hace un tiempo atrás hice un viaje hermoso por algunos países de África. Estuve en Juffure, un pueblo de Gambia. De ese lugar salió, a latigazos, el joven Kunta Kinte para nunca más volver a encontrarse con su familia. En Senegal he visitado la Casa de los Esclavos en la Isla de Gorée. Por lo tanto, no podía faltar, en este poemario, un poema dedicado al bello continente africano. Como tampoco podía faltar un poema dedicado a Palestina. Otros poemas están dedicados al medio ambiente, a la belleza femenina, al tiempo, a la noche etc.

AO: Se puede leer en estos poemas cierto desencanto hacia algunos temas, el título "Réquiem por un mundo desfallecido" ya dice algo de esto. ¿Tenés esperanza que se mejoren algunas situaciones que se producen en el mundo?


JC: Tienes razón, el título de este poemario hace alusión a ciertas injusticias que se han cometido hace muchísimo tiempo y que aún se siguen cometiendo en nombre de la democracia, de un nuevo orden mundial y de una integración que no existe. Pero ¡ojo! no soy fatalista, al contrario, estoy esperanzado en que vendrán tiempos mejores. Las relaciones humanas siempre han sido conflictivas durante la historia de la humanidad. En el siglo XIX, gente de algunos países europeos viajaban por África, América Latina y otros lugares; y sometían a los pueblos a la esclavitud. Usurpaban territorios con sus armas de fuego y saqueaban todo lo que estaba a su alcance. Ejemplo de estos actos darwinistas tenemos en América del Sur y el Caribe: Inglaterra arrebató las Malvinas a Argentina, Estados Unidos expolió Guantánamo de Cuba y el Litoral boliviano fue usurpado con una bestial invasión militar. Es decir, esos tiempos se caracterizaban por la fuerza bruta, el despojo, la piratería y la barbarie. Pero ahora estamos en el siglo XXI, el mundo ha dado muchas vueltas y surgen nuevos paradigmas. Se ha caído el Muro de Berlín, Estados Unidos ha devuelto el Canal a Panamá, los países bálticos han vuelto a ser independientes, Etiopía ha devuelto el puerto de Massawa a Eritrea etc. Pero a pesar de estos grandes avances, en la humanidad, hay algunos países que se han estancado en pensamientos y doctrinas del siglo XIX. Es más, inventan historias y tratan de divulgarlas por el mundo. Es decir, actúan bajo esa famosa frase: "miente, miente que algo quedará", pronunciada por el Ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels. Los hechos tienen que realizarse con justicia. En ese contexto, el Estado de Palestina debe ser reconocido por todo el mundo, las Malvinas y Guantánamo tienen que estar bajo control de sus dueños. Y para que exista una integración, en pleno sentido de la palabra, en el Cono Sur de América, Bolivia tiene que tener una salida soberana hacia las costas del Pacífico, como lo tuvo antes, para diversificar su industria y su economia.

AO: Si bien vivís hace muchos años en Suecia, tu país natal Bolivia está en tu corazón y en tu literatura. ¿Cómo viven los recuerdos de Bolivia para escribir? ¿Es como la infancia que siempre es motivo de inspiración para los escritores?

JC: Cuando uno vive fuera de su país muchos años, como es el caso mío, siempre existe una nostalgia por el país de origen. Y esa añoranza se agudiza en Navidad, Año Nuevo, Carnavales o cumpleaños de familiares. En otras palabras, no significa que esté pensando todo el tiempo en mi tierra natal. Creo más bien que llevo una Bolivia portátil en mis adentros. Y, en mi caso, ha sido reflejada en algunos de mis poemas. En mi primer libro hay una poesía que titula "Mi patria", y en el segundo un par de poemas hacen referencia a mi país. Pues en este mi tercer poemario hay tres poemas dedicados a Bolivia. Por supuesto que la infancia es un gran motivo de inspiración para todo poeta o escritor. Concretamente el poema "La palliri" es una inspiración de mi adolescencia. Cuando subía, con mis amigos, al cerro Pie de Gallo donde se encuentra la mina San José en los alrededores de Oruro, nos encontrábamos con esas mujeres llamadas "palliris". El apelativo de "palliri" viene de la palabra quechua "pallar" que significa recolectar. La "palliri" es una mujer que trabaja fuera de la mina y recolecta o separa, a martillazos, el mineral de las piedras. Nací en la capital folklórica de Bolivia, en donde cada año se realiza un fastuoso Carnaval. El Tío de la mina, personaje mítico en las minas de Bolivia, es uno de los protagonistas de este Carnaval. A este personaje he dedicado un poema. El poema "Pertenencia quechua" está dedicado al Litoral boliviano arrebatado hace más de un siglo.

AO: ¿Qué poetas te inspiran?


JC: Bueno, en realidad hay muchos poetas que me inspiran. Para citar sólo algunos: Antonio Machado, Jaime Sáenz, Alfonsina Storni, César Vallejo, José Martí, Alejandro Jodorovski, Gonzalo Rojas etc.

(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur

nota relacionada:
http://www.archivosdelsur-lecturas.blogspot.com.ar/2014/12/requiem-por-un-mundo-desfallecido.html

jueves, 25 de junio de 2015

Entrevista al escritor José Viñuela

 

(Buenos Aires)

 
José Viñuela Mondín nació en Resistencia, Chaco, en 1965. Hijo de Adolfo Viñuela, locutor y periodista de vasta trayectoria -locutor del ISER, trabajó en LT5 Radio Chaco y también en Radio Nacional - Resistencia  y canal 9 de la Provincia del Chaco - y de Adolfina Mondín, poeta y y primera mujer periodista de la Provincia del Chaco - detenida durante la última dictadura militar y obligada después a vivir lejos del lugar donde vivía, tenía su familia y trabajaba - José Viñuela pronto se inclina por los medios de comunicación como su profesión.
En 1984 inicia su carrera como locutor en LRA 26, Radio Nacional. En 1993 produce y conduce los programas Chicos y chicas y VETEVE en el canal 9 de la televisión de Resistencia. Entre 2009 y 2011 se desempeña como docente titular de Práctica Integral de Radio en la filial Chaco de ETER (Escuela Terciaria de Enseñanza Radiofónica). A lo largo de su carrera obtuvo ocho nominaciones de APTRA y tres premios Martín Fierro, además del premio FUND-TV por el contenido educativo de sus programas. Actualmente conduce Palabra por palabra en Radio Libertad, es director de G4 CREARE S.A. y gerente de Relaciones Públicas de GHIGGERI EMPRESAS. El pacto publicado por Emecé es su primer libro.
El libro es una historia de amor entre una abuela y su nieto, y también un pacto entre esos dos seres que cobra sentido después de la muerte de la mujer. Es también una historia real, una búsqueda del amor y de la felicidad.
Más cerca de los sueños y de las emociones que de los hábitos y obligaciones insatisfactorias, el libro cuenta una historia real, hecha de renuncias, desarraigos, encuentros, despedidas, odios y amores.

¿Es la libertad la puerta a la felicidad? ¿Hay otro destino que el amor? ¿Tiene sentido atarse a relaciones, hábitos y obligaciones insatisfactorias? ¿Qué pasaría si dejáramos atrás lo que no nos hace felices y fuéramos detrás de nuestros sueños? son las preguntas a responder en esta historia.


Estas son algunas de las cosas que dijo José Viñuela en la entrevista:

"Vengo de una familia de intelectuales"

"Cuando más intelectual es una persona menos espiritual es y más problemas tiene en la vida "

"A la casa de mi vieja iba Borges, a él no lo conocí. Me invitaron al cumpleaños 90 de Borges, Borges ya había muerto, en el café literario de Sánchez de Bustamente y French, estuve con María Kodama, estaba Graciela Borges, un montón de gente, les puedo decir con seguridad que no conocí a ninguno que sea feliz, no conocí a ningún intelectual feliz"

"Es la búsqueda del amor"

"Es una gran historia de amor, es una gran aventura, es una manera digna de vivir la vida"
ver entrevista en YouTube:
 
 https://youtu.be/ZAzWpn7AD3Y

 
 
 

lunes, 15 de junio de 2015

Entrevista al escritor Doménico Chiappe


Doménico Chiappe - foto (c) Lynda Ontiveros

(Buenos Aires)

Tiempo de encierro, novela del escritor y periodista Doménico Chiappe nacido en Perú, criado en Venezuela y radicado en España, publicada por la editorial Lengua de Trapo, es un libro de denuncia y un pedido de justicia social.



El deshaucio que afecta a una pareja, en España, donde la mujer está esperando un hijo es el tema central de la novela que inspiró también un video arte.

Cuando Doménico Chiappe me envió el video, con la noticia de su estreno, el tema me empezó a dar vueltas. Le hice algunas preguntas vía correo electrónico. Después leí la novela. Esta es la entrevista.



A.O.:-¿Qué fue lo que te inspiró escribir Tiempo de encierro? ¿los casos de deshaucio en España? ¿el caso de los inmigrantes latinoamericanos?

D.C.: -La novela combate el discurso oficial que, en este caso, tiene dos pilares: Uno, que la persona afectada por la crisis es culpable por haber "vivido por encima de sus posiblidades". Dos, que la crisis es producto de las políticas sociales de los países del Estado de bienestar, y no del saqueo financiero y especulativo que se ha desatado en estos años, y que sigue existiendo a pesar de la crisis.

En España, en la Europa débil, está ocurriendo lo que sucedió en Latinoamérica en los 80, que fue laboratorio de recetas económicas maceradas teóricamente, y que apuntaban a aumentar la desigualdad económica. Fracasaron. Los casos de Argentina y Venezuela están allí para certificarlo, junto al de otros países. Aunque parezca increíble, ahora se aplican en España y los otros países "PIGS" (cerdos en español: Portugal, Italia, Grecia, Spain). Y se ven los costes de esa desprotección social pero también de la imposición de los caciques de las finanzas. Los desahucios son la punta de iceberg.

Los cambios políticos que han sucedido en España en estas semanas se debe a que la libertad de expresión expone al ciudadano a las paradojas: se rescata la banca con dinero público y los edificios vacíos pasan al Estado, pero, al tiempo que se permite desalojar a familias de sus hogares, gracias a la desprotección de una ley obsoleta que los gobernantes se niegan a modificar, esos edificios vuelven a pasar a manos privadas, en forma de fondos buitre, a precio de saldo. Esa sensación de enorme injusticia que se comete al desproteger al ciudadano, junto al respeto a las reglas de juego, que en España no han sido modificadas como sí ha sucedido en otros países, ha propiciado que se hable de una regeneración de la clase política. Ahora está por ver si este cambio llevará a una mayor protección del ciudadano frente al poder de toda clase.

A.O.:-¿Hay alguna conexión entre tu propia vida y la de los personajes de la novela?


D.C.:- Los personajes y sus tramas son ficción. Pero el caso de embargo es real. En el caso del inmigrante, que protagoniza los capítulos alternos, tomé la sorpresa del recién llegado, que pudo ser la mía, ante la ciudad que diez años después es retratada de una forma más cruda.

A.O.:- ¿Cómo definirías a Tiempo de encierro: novela, novela- ensayo?


D.C.:- Esta novela son cuatro libros que viven en uno solo. Está el libro de Igrid, el de Maelo, la distopía que se cuela en forma de serie televisiva, y el ensayo que pronuncia Igrid, dirigiéndose a la criatura que se forma en su útero.

A.O.:- ¿Qué datos de la realidad has usado para escribir el libro?


D.C.:- Me nutro de la realidad. Cuando perfilo los personajes, puedo pasar mucho tiempo, a veces años, mirándolos en la calle, viendo cómo se comportan ante tal o cual situación, interiorizándolos. Así los creo, así toman de la realidad lo necesario. Por eso en este libro hay mucha táctica de investigación que un periodista aplica en el campo, pero también mucha meditación. Por otra parte, al tratarse de un caso judicial, me he ceñido al procedimiento real, a las formas, a las facturas, al nombre de la entidad financiera...

A.O.:- ¿Cuál es el estado psicológico de la protagonista del libro: miedo, resistencia?


D.C.:- Es algo que debe determinar el lector a partir de los hechos que se narran. Esa participación del lector es clave en este libro, pero también en todo lo que escribo. Intento que la historia viva más allá de las páginas, que ocupe su pensamiento durante mucho tiempo, mientras desentraña cualidades y motivaciones.

A.O.: -¿Qué es lo que ocurre en la pareja de protagonistas cuando ella se entera del deshaucio?


D.C.: -Queda patente una incomunicación, creada con motivos "inocentes", pero que generan gran dolor. La pareja debe enfrentar no solo la opresión exterior, sino también sus fibras internas, para tratar de reconstruirlas al tiempo que resiste.

A.O.: -El personaje Maelo, ¿cómo vive la relación con Igrid una vez que los dos conocen la noticia de que perderán la casa?


D.C.: -La novela funciona por contastes constantes. Entre ellas, la más potente, a mi juicio, la de perder un hogar mientras quien lo pierde se está convirtiendo en uno (su cuerpo embarazado). Otro es las distintas actitudes de Igrid y de Maelo. Mientras ella se atrinchera, él pasa al ataque en una desesperada huida hacia adelante.

A.O.:-¿Qué pasa con el niño que va a nacer?


D.C.: -Buena pregunta. Si nace, quizás aparezca en otro libro.

(c) Araceli Otamendi

DOMÉNICO CHIAPPE

Escritor y periodista. Nació en Perú (1970) y se crió en Venezuela, donde ejerció como periodista en los diarios El Nacional y TalCual. Es autor del libro de crónicas Cédula de identidad (La Guaya, Caracas, 2014), las novelas Tiempo de encierro (Lengua de Trapo, Madrid, 2013) y Entrevista a Mailer Daemon (La Fábrica, Madrid, 2007), el ensayo Tan
real como la ficción, herramientas narrativas en periodismo (Laertes, Barcelona, 2010), y las obras multimedia Basta con abrir las puertas de un hotel y Tierra de extracción. Vive en España, donde colabora con revistas como Etiqueta Negra y Fronterad. Ha dictado conferencias e impartido talleres sobre narrativa, periodismo literario e hipermedia.

www.domenicochiappe.com


video Tiempo de encierro
https://www.youtube.com/watch?v=ZmpWDoC468Y