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martes, 3 de enero de 2012

Entrevista al Ingeniero Mario Barletta actual Presidente de la Unión Cívica Radical (archivo)

                                                  foto: Ingeniero Mario Barletta


(Buenos Aires) Araceli Otamendi

Con motivo de cumplirse en 2012 el décimo aniversario de la revista Archivos del Sur, publicaré en este blog una serie de entrevistas realizadas a políticos argentinos que se han ido publicando durante esos años en la revista y en otros medios. A continuación se puede leer una entrevista al Ing. Mario Barletta, actual Presidente de la Unión Cívica Radical. En ese momento, cuando lo entrevisté en el año 2003, en la ciudad de Santa Fe, hacía poco tiempo que esa ciudad padecido una terrible inundación. El Ing. Mario Barletta era entonces el Rector de la Universidad Nacional de Litoral y viajé a Santa Fe a entrevistarlo. No era la primera vez que conversaba con él. Anteriormente, había concurrido a un congreso del CIN - Consejo Interuniversitario Nacional - reunión que reúne a todos los rectores de las universidades nacionales de todo el país, en dicha universidad, a fin de realizar la cobertura periodística.
La Universidad Nacional del Litoral fue una de las universidades nacionales de las que hice el relevamiento para el Primer Anuario de Educación Superior editado por la Revista Cultura Segunda época.
El Ingeniero Mario Barletta fue también Intendente electo de la ciudad de Santa Fe.

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Entrevista al Ingeniero Mario Barletta (archivo)

(Santa Fe) Araceli Otamendi





¿Cómo se inserta la Universidad Nacional del Litoral en este nuevo proceso democrático que vive la Argentina?

La Universidad Nacional del Litoral es una institución con más de cien años, hace ciento catorce años que el Gobernador Gálvez logra que la Legislatura santafesina le dé formato y se crea la Universidad Provincial de Santa Fe. En aquél entonces sólo existía la Universidad de Córdoba y la Universidad de Buenos Aires. En 1889 aparece Santa Fe como un espacio donde los gobernantes de aquél entonces están preocupados por el desarrollo de la educación y de la ciencia. Al calor de lo acontecido en 1918 en Córdoba, con la Reforma Universitaria y en función antecedentes que había incluso en ese mismo sentido en esa propia Universidad Provincial de Santa Fe, en 1919 se crea la Universidad Nacional del Litoral, abarcando ya una región más amplia, varias provincias, como Entre Ríos y Corrientes en un principio. ¿Por qué evoluciona esta referencia histórica de la Universidad? Es una institución que tiene una fuerte historia, una fuerte tradición, es una referente de lo que significó en la Argentina el inicio en la educación superior, de procesos educativos y científicos. Y esto le ha dado un reconocimiento a nivel nacional, por lo tanto es una institución que inicia la historia democrática en la República Argentina con los problemas que traían todas las instituciones del país en orden a lo sufrido en épocas dictatoriales, pero reconociendo que tenía una capacidad instalada, una historia y valores importantes. A partir de entonces la Universidad se plantea la necesidad de empezar a pensar en cuál era el diseño de Universidad Nacional del Litoral que el país necesitaba, habida cuenta que había quedado conformada en función de lo que se fue dando a lo largo de la Historia con los desmembramientos: Universidad Nacional de Rosario, Universidad Nacional de Entre Ríos, Universidad Nacional del Nordeste, Universidad de Misiones, son todos desmembramientos de la Universidad Nacional del Litoral. Por lo tanto el diseño institucional, las disciplinas que en ella se desarrollan, no son a esa altura de las circunstancias producto de algún proyecto sino el producto de aquellas circunstancias. Es por ello que la Universidad va desarrollando a lo largo de estos veinte años de historia democrática, políticas y estrategias en orden a reafirmar su impronta en el desarrollo científico con áreas importantes de referencia en el orden nacional como Ingeniería Química, Derecho, que están en la Ciudad de Santa Fe y que son las primeras Facultades fuertes, Formación Docente - viene un tiempo después - y va llevando adelante entonces políticas en este sentido. Insisto, se caracteriza en una primera etapa por la necesidad de incorporar de la lógica de la gestión y de la política el desarrollo de las ciencias que hasta ese momento se daba un poco por iniciativas propias o de grupos. Y la ubica junto con la Universidad de Buenos Aires como las primeras universidades argentinas que van incorporando esta lógica de la gestión del desarrollo científico en el país.
La Universidad Nacional del Litoral tiene también por aquél entonces una impronta y un liderazgo muy fuerte con relación a otra de las políticas que tenían que ver con la articulación del sector académico con el sector productor de bienes y servicios. A raíz de un acuerdo con el Gobierno de España se genera un proyecto...


¿De qué fecha estamos hablando?



Estamos hablando del ´90. En 1984-85 fueron los años de la normalización, después a fines de los ´80, la impronta en términos generales del país es toda la esperanza que significaba la restitución del ámbito democrático, volver el gobierno de las universidades a manos de los docentes, graduados y estudiantes y se empieza con este desarrollo de lo que decía antes. Ya sobre fin del ´86, ´87 estamos hablando de lo que señalaba antes con relación a entender que la ciencia debía tener políticas, un ordenamiento, un mecanismo de asistencia de subsidios, estrategias de promoción de recursos humanos.
A principios de los ´90 otro elemento distintivo de nuestra universidad es el que señalaba, en orden a empezar a buscar los mecanismos para articular el mundo académico con el mundo de la ciencia, que era otro de los grandes déficit que se planteaba en la Argentina, faltaba que el producto del desarrollo de las ciencias se volcara al aparato productivo. Por aquél entonces viene esta referencia que yo hacía a partir de tomar la experiencia de España, la Universidad trabaja en forma conjunta y de nuevo, junto a la Universidad de Buenos Aires - ésta elige otro camino que creó la empresa “UBATEC”- la Universidad Nacional del Litoral genera el Centro para la Transferencia de Resultados de la Investigación –CETRI- y logra en aquél entonces, en virtud de los esfuerzos que había desarrollado la Universidad y los resultados obtenidos con la articulación del mundo productivo, el Premio Balseiro, otorgado por el Gobierno y por los industriales a las instituciones públicas y privadas que mayores logros obtienen de la articulación del sector científico con el sector productivo. Cuando se instituye ese premio la Universidad Nacional del Litoral es la que lo logra.



Es un reconocimiento


Sí, es un reconocimiento a los esfuerzos que realiza. Es la primera universidad que genera una empresa incubada que funciona en el ámbito de la universidad y que hoy exporta el noventa por ciento de su producción al mundo. Cuando digo producción estamos hablando de alta tecnología, eritroproyetina humana recombinante que es una droga para enfermos renales. En una empresa que funciona dentro de la Universidad, constituida como sociedad de responsabilidad limitada donde la Universidad es parte. Todos estos temas de los cuales se hablaba y se habló mucho en el país, donde la Universidad además de generar políticas tuvo y tiene resultados importantes. Paralelamente va desarrollando una muy fuerte política en orden a generar una infraestructura adecuada para el funcionamiento de las actividades académicas. Por aquél entonces sólo la Facultad de Ciencias Jurídicas y la de Ingeniería Química tenían sus edificios históricos pero no lo tenía Ciencias Económicas que funcionaba en una parte del Correo, no lo tenía la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas que funcionaba en una casa muy vieja, tampoco Bioquímica y Ciencias biológicas que era un desprendimiento de Ingeniería Química, Arquitectura que se había sumado en la época de la normalización por un conflicto y un desprendimiento que hubo de un grupo de la gente de Arquitectura de la Universidad Católica, la Facultad actual de Humanidades y Ciencias que funcionaba en una casa de familia. Es decir que la Universidad tenía un fuerte déficit de la capacidad instalada para el desarrollo de sus actividades. En este tema también la Universidad marca un camino que incluso después es tomado por el Gobierno Nacional en los mismos períodos para promoverlo, que es refuncionalizar y deshacerse de algunos terrenos y de algunas casas inapropiadas y con esos fondos empezar a invertirlos para revertir esa situación. Es sorprendente en estos diez o doce últimos años que la Universidad haya construido una Facultad nueva para Arquitectura, un edificio nuevo para la Facultad de Ciencias Económicas, un edificio nuevo para la Facultad de Ciencias Económicas, un edificio nuevo para la Facultad de Humanidades y Ciencias, empezó a crecer la Facultad de Ciencias Agrarias y Ciencias Veterinarias en Esperanza, hoy la única deuda fuerte que nos queda de un espacio académico la acaba de resolver el Consejo Superior la semana pasada aprobando la construcción del Instituto Superior de Música que también está en una casa de cierto valor histórico pero inapropiada para actividades académicas, ubicada muy en el centro de la ciudad, que a su vez va a ser destinada para el Museo de la Universidad y cuando se construya ese Instituto en la Ciudad Universitaria. Esto también es otro rasgo distintivo de cómo la Universidad logra, a partir del desarrollo de sus propias políticas contar hoy con una infraestructura edilicia acorde a las necesidades para el desarrollo de las actividades académicas y científicas. A lo que se agrega, como a este edificio de la Universidad que tampoco tiene igual en el país, es la única universidad que tiene un edificio construido especialmente para el funcionamiento de una administración central de la universidad. Es decir, la Universidad de Córdoba lo tiene desde la época de los jesuitas y tiene un enorme valor histórico, hoy ya es un museo. La propia Universidad de Buenos Aires tiene Facultades construidas para el funcionamiento académico como la de Ingeniería, la de Derecho, pero el edificio del Rectorado también es un edificio reciclado. Este edificio está hecho con el Estatuto en la mano, es decir que está planteado desde la lógica del funcionamiento académico y político de una institución universitaria.




Es decir que en la Universidad Nacional del Litoral siempre se han guiado por políticas universitarias bien definidas.



Tiene esa tradición tan fuerte, yo creo que en los últimos años de democracia, que es lo que al principio decía destacando el valor agregado que tuvo esta Universidad, para superar las crisis y las fuertes dificultades que la Argentina tuvo en los últimos años.
A partir del 2000, un año significativo por su cifra, inicio la gestión como Rector de la Universidad Nacional del Litoral, antes fui Secretario General, antes de eso Secretario de Ciencia y Técnica y antes Decano de la Facultad de Ingeniería. Ese es un momento además en que la Universidad había pasado el proceso de evaluación de la CONEAU – evaluación institucional-. Nosotros a ese proceso de evaluación externa le agregamos la evaluación social externa. Es decir, además de acceder a la mirada de los especialistas para que nos digan cómo estaba la Universidad, cuáles eran sus fortalezas y debilidades, paralelamente generamos un proceso de evaluación social externa y esto consistía en preguntarle a la sociedad qué opinaba de la Universidad. Y tomamos esos dos elementos, lo que dice el especialista de las Academias y de la Universidad y lo que dice la gente. Esto fue previo a ese año 2000 donde iniciamos la gestión, entonces basándonos en esos procesos evaluativos donde estaban las fortalezas, las debilidades, las amenazas, las oportunidades que la Universidad tenía, se diseña el Plan de Desarrollo Institucional sobre la lógica del planeamiento estratégico participativo. La Universidad empieza a partir de ese momento a definir una política que se traduce en este Plan de Desarrollo Institucional y esto ha tenido un doble valor. Por un lado, de algún modo, este Plan es la hoja de ruta para atravesar la tormenta. Recordemos lo que nos pasó desde el año 2000 hasta acá a los argentinos. Creo que fue una herramienta esencial para que la Universidad no sólo logre enfrentar los problemas devenidos de esa profunda crisis y esto es lo elogiable de esta comunidad académica sino que paralelamente encontró caminos de crecimiento. Por ejemplo: del diagnóstico que nosotros realizamos en esta Universidad, producto de aquellos desmembramientos, de aquéllos momentos duros de la Historia argentina, en esta Universidad había quedado por tierra el desarrollo de las ciencias sociales. Nosotros entendemos que una universidad se puede preciar de tal, como su nombre lo indica, en tanto y en cuanto haya un encuentro de las diferentes áreas de conocimiento, de las diferentes disciplinas y esto le generaba una carencia muy grande a la universidad que tenía una orientación con un fuerte sesgo hacia las ingenierías y las ciencias duras, salvo Derecho, que no deja de ser una carrera orientada a una profesión muy específica, como también lo es la de Contador Público. Para superar eso en el año 2001 empezamos con Filosofía, en 2002 empezamos con la Licenciatura en Economía, en el 2003 empezamos con Sociología, en 2004 vamos a empezar con Ciencias Políticas. A todo esto hay que agregar que también en 2001 empezamos con Medicina mediante un convenio con la Universidad Nacional de Rosario. Entonces, hay que visualizar lo que los argentinos vivimos desde el 2000 en adelante y al lado de ello y advertir que esta Universidad encontró la forma de seguir hacia delante con sus presupuestos bajos, con los recortes que tuvieron esos presupuestos y con la no ejecución de esos presupuestos. Sin embargo hoy es una Universidad completa, muy fuerte en las ingenierías – química ,ingeniería en recursos hídricos, ingeniería informática, ingeniería en alimentos, ingeniería industrial -, muy fuerte también con relación a las disciplinas que tienen que ver con el espacio regional que ocupa, como Ciencias Veterinarias y Ciencias Agrarias, fuerte en las profesiones liberales tradicionales, Abogacía, Arquitectura, Contador Público Nacional, Bioquímica -, Licenciatura en Biotecnología, en las nuevas áreas del conocimiento y ahora, insisto, le agrega a todo esto el enorme esfuerzo que significó una Universidad que tiene Filosofía, Sociología, Ciencias Políticas, Medicina como elementos importantes. Pero a partir del 2000 también, el sistema universitario en general y la educación en general tiene un gran dilema. Nadie duda que la responsabilidad de la universidad está centrada en generar las políticas para formar hombres y mujeres capaces de excelencia, de calidad y siempre dijimos que la universidad debe realizar todas las estrategias que permitan ampliar las fronteras del conocimiento, del desarrollo científico y tecnológico, la extensión universitaria entendida como una de las herramientas de la universidad de volcar aspectos culturales, transmisión de conocimientos a la sociedad, que lo viene desarrollando.


Pero cuál es el dilema que nos plantea en el mundo entero la llamada sociedad del conocimiento, revolución de las comunicaciones y de la información. Si esta sociedad del conocimiento llega a poca gente, a la que más tiene, éstos son los que más van a tener el día de mañana y si no llega a los que menos tienen aquí empieza el dilema, porque esta gente va a constituir los excluidos el día de mañana. Por lo tanto este optimismo que se generó en el mundo pensando que de la mano de la educación y de la ciencia se iba a generar una sociedad más igualitaria, más justa, con mejor distribución de los ingresos, ahora se empieza a notar que esto no es tan así. Hoy en el mundo hay ochocientos ochenta millones de adultos analfabetos, hay ciento catorce millones de chicos que no entran a la escuela. En la Argentina si uno toma gente de entre 25 años y 64, 65 años, sólo el 4,4 % tiene título universitario. Corea tiene el 19% de población con título universitario. Esta cuestión planetaria de los problemas que genera la concentración del saber en pocas mentes y la concentración de los bienes producto del desarrollo de la ciencia en poca gente, en pocos grupos, en la Argentina se profundiza. Los datos en la Argentina son aún más dramáticos, con iniquidades en el Interior, porque en ese 4,4% que mencioné, el 60% son hijos de profesionales, y sólo el 0,2% son hijos de obreros no calificados. Por qué digo que se presenta entonces un dilema para las universidades, si la universidad no reacciona en orden a entender que tiene que educar con calidad y excelencia a todo el mundo, a la mayor cantidad de hombres y mujeres, si la universidad no entiende que la producción científica que desarrolla tiene que encontrar un mecanismo que llegue para se la apropie la sociedad en su conjunto y no unos pocos, de algún modo se empieza a sentir cómplice de ser el ámbito donde se generan mayores iniquidades, mayores diferencias sociales. Esto la Universidad Nacional del Litoral lo entiende y lo incorpora a su Plan de Desarrollo Institucional con mucha fuerza y empieza a desarrollar estrategias.



¿Cuáles son esas estrategias?



En el ingreso, sólo llega a la Universidad aquélla gente que tiene una formación casi más propia de gente que tiene por cuestiones sociales la posibilidad de una mejor educación y los otros ingresan a la Universidad pero abandonan muy rápidamente. Entonces se empieza a desarrollar una política de ingreso muy fuerte en el sentido de generar un mejor ingreso a los jóvenes estudiantes y estrategias para retenerlos. Es un programa de ingreso que ya tiene muchos años y que está empezando a dar resultados positivos. Es un programa propio de la Universidad y otro programa de ingreso articulando con la educación media, a través de convenios con el Gobierno provincial.
Otra política que la Universidad desarrolla en orden a este tema que veníamos diciendo es cómo lograr que mayor cantidad de gente tenga acceso a la educación. Nosotros advertíamos que con la profundización de la crisis sólo llegaba a la Universidad la gente de Santa Fe y sólo alguna gente de Santa Fe. Cuando nuestro propio nombre dice Universidad Nacional del Litoral con una fuerte impronta regional. Pero la gente del Interior del Interior como decimos nosotros, tenía una enorme dificultad para tener acceso a la educación. Entonces desplegamos a partir de esto, aprovechando las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información el Programa de Educación a Distancia. Hoy son 75 campus de la Universidad en todo el país, desde Santa Cruz, Mendoza, Tucumán, muchísimos en Santa Fe interior, Entre Ríos y Córdoba. Así, 12.000 personas tienen así acceso a la educación superior mediante esta oferta que la Universidad realiza para educación a distancia. De esta manera estamos cumpliendo con esto de acortar las distancias, con educación a distancia, para que mayor cantidad de gente tenga acceso a la Universidad. Otra tercera estrategia que la Universidad desarrolla para posibilitar más oportunidades tiene que ver con los tramos de licenciatura. La gente que tiene la educación superior no universitaria, los terciarios, advierte rápidamente que tiene la necesidad de incorporarse a otro de los paradigmas de la época que es la educación continua. Entonces la Universidad empieza a generar ofertas para completar con tramos de licenciatura aquéllos que tienen los títulos de educación superior no universitaria. Entonces, por ejemplo, para los egresados del “Almirante Brown” que son profesores de inglés la Universidad generó la Licenciatura en idiomas, a los egresados de Educación Física de una escuela provincial con título terciario le generamos la Licenciatura en Educación Física. Otro tanto ocurre con la Licenciatura en Artes Visuales, etc., hoy tenemos más de quince ofertas de licenciaturas, que es darle la posibilidad a toda esta gente de que siga incorporándose al mundo del conocimiento. De hecho también ese esquema de la Universidad para diversificar su oferta tiene que ver con generar mayores posibilidades a la gente y así facilitar su acceso al estudio. Antes sólo podían estudiar medicina los santafesinos que tenían plata para ir a Rosario o a Córdoba. Hoy, al tener las carreras de Medicina, Sociología, Ciencias Políticas o las Ingenierías que se desarrollaban a partir de la diversificación curricular, etc., esa oferta tan amplia, ha generado también mejores posibilidades para que la gente pueda estudiar en la Universidad Nacional del Litoral. Este fue uno de los enormes desafíos que tuvo la Universidad, no creemos que el problema esté resuelto pero creemos que estamos haciendo una acción muy fuerte, tenemos políticas muy decididas en orden a estos temas. La Universidad también desarrolla fuertes políticas para profundizar aquello que se había iniciado en los años ´90 con relación a la articulación con el mundo productivo, a partir del programa Emprendedores, Curso de acción de Transferencia Tecnológica, sigue profundizando políticas y estrategias muy fuertes para la incorporación de la transferencia de los conocimientos al medio. Si uno toma los últimos diez años la Universidad tiene siempre una pendiente creciente en el gráfico de incorporar recursos económicos por articulación con el sector productivo. No perdamos de vista de qué diez años de la economía argentina estamos hablando. Sin embargo la Universidad en los últimos doce años fue creciendo en mayor cantidad de articulación con empresas pequeñas y medianas, con articulación con los Gobiernos nacional y local a través de los servicios a terceros. La impronta de la Universidad en la extensión cultural es muy fuerte, a Santa Fe se la reconoce no sólo en el ámbito santafesino sino nacional, por la Feria del libro y la Feria del libro fue una idea de la Universidad, fue organizadora y después fue coorganizadora con la Provincia y el Municipio de la Feria del libro, de la Bienal de Arte Joven, ya vamos por la Sexta Bienal de Arte Joven, es uno de los acontecimientos culturales para los jóvenes hoy más importante casi del país, donde la Universidad es la que la organiza.







¿Qué artes abarca la Bienal?

Todas, el último año incorporamos las murgas. Por supuesto están música, danza, artes plásticas, todas.
También la editorial de la Universidad, sacando a Eudeba, es el Centro editorial universitario más importante del país, en la producción de libros no sólo del mundo académico sino de autores y poetas regionales Ahora presentamos la colección “Diente de león”, una editorial de libros para chicos, no hay antecedentes en el país de relieve en los últimos años de un esfuerzo editorial como éste. En síntesis todo esto cobra un enorme y significativo valor si analizamos el contexto en el cual tuvimos que hacer estas cosas. Lo que hicimos también fue generar hacia el interior de la Universidad una fuerte transformación.



¿En qué sentido?



La Universidad tenía una estructura organizada por Facultades y por disciplinas verticales sin articulación, administraciones separadas en cada una. Nosotros empezamos a hablar de la nueva Universidad que tenía que generar una muy fuerte articulación académica y una muy fuerte modernización de los procesos de gestión y administración. A partir de ahí se desarrollaron políticas académicas de articulación, por ejemplo no hace falta tener cátedras de inglés en todas las unidades académicas sino que hay un programa de idiomas básico para todos los estudiantes de la Universidad que es común. Con la misma capacidad de profesores que atendían cien, doscientos o trescientos estudiantes hoy se atienden la totalidad de los estudiantes. Hay un programa similar en Química, estamos en un programa similar en Sociología, hay un esquema de matemáticas básica, entonces ahora cuando queda vacante un cargo en una unidad académica no tienen que salir corriendo a cubrir el cargo sino que hay una comunidad que está articulando y potenciando las posibilidades. Frente a la perspectiva administrativa también. Por ejemplo, en la Ciudad Universitaria había cuatro Facultades y cada una tenía biblioteca, ahora estamos planteando la biblioteca común, con menor cantidad de recursos humanos se atiende ahora durante todo el horario. Esto fue una fuerte transformación hacia el interior de la Universidad que tuvo un doble sentido: mejorar la calidad de la educación, porque la integración permite que desde diferentes miradas en el ámbito de una disciplina se pueda progresar y una optimización de la utilización de los recursos. Esto fue un poco el secreto de cómo la Universidad va logrando estos objetivos. Y hay otro elemento que también entendimos, muy discutido en el orden nacional, pero creo que la Universidad encontró una buena política, ya que entendiendo la responsabilidad del Estado nacional del sostenimiento de la educación pública desplegamos una fuerte estrategia de obtención de recursos complementarios. Ya hicimos referencia a la transferencia de tecnología pero a esto le agregamos desde la lógica de reconstruir la ética de la solidaridad, las cooperadoras en todas las unidades académicas para los estudiantes.


¿Cómo se realiza el aporte a la cooperadora?



Es un aporte solidario y voluntario de los estudiantes, pero que viene creciendo, sobre todo en la conciencia de los jóvenes que llegan a la Universidad, esto es más natural, muchos vienen de escuelas privadas que pagan y otros de escuelas públicas que tienen su cooperadora. Esta conciencia va creciendo a medida que va entrando la gente nueva, es más fácil con ellos que con los estudiantes anteriores que no estaban acostumbrados. A esto le agregamos el programa de aportes de los graduados universitarios. Nosotros siempre dijimos que los graduados universitarios tienen una deuda con la Universidad y una deuda con la sociedad, en definitiva es la sociedad la que sostiene a la Universidad y en un esquema de impuestos regresivos como el que tenemos, en realidad la Universidad se sostiene con los impuestos que pagan los profesionales pero también con el pan que compra un obrero, una maestra o cualquier trabajador. Si nosotros tuvimos la oportunidad de estudiar 5, 6 ó 7 años en una universidad pública y gratuita y con el título que obtuvimos ahora tenemos una renta y una renta educativa, porque ganamos más o tenemos mejores posibilidades por ese título, hemos planteado un programa para que los graduados universitarios aporten a la Universidad Nacional del Litoral.
Llevé este proyecto a las autoridades nacionales de distintos gobiernos para que este proyecto fuera un proyecto de Ley de la Nación, como tiene el Uruguay, pero nunca funcionó. Hice el planteo en el esquema provincial, tampoco tuvimos suerte. Hoy lo aplicamos en la Universidad Nacional del Litoral, estamos con una fuerte estrategia convocando a los profesionales de las distintas disciplinas para que hagan un aporte a la Universidad.


¿Se está logrando que los graduados hagan el aporte?



Sí, estamos empezando este año, aunque éste fue un año difícil para Santa Fe por el tema de las inundaciones, las elecciones, hubo varias cosas. Pero paulatinamente se van sumando profesionales de las distintas áreas. De lo que se recauda, el 70% va a cada Facultad de la cual es de origen ese graduado y el 30% va para un fondo común para el desarrollo de las bibliotecas en la Universidad.
Lo de la cooperadora de los jóvenes estudiantes sólo se destina a políticas y programas que se vuelquen en el beneficio de ellos mismos, desde becas de ayuda económica, y en cada unidad académica en cuestiones que tienen que atender. Y le agregamos un tercer componente, al aporte de los estudiantes
solidario y voluntario y al de los graduados, nosotros entendemos que también son beneficiarios del accionar de la Universidad las empresas. Porque nosotros formamos los recursos humanos que ellos después incorporan a las empresas, porque también desarrollamos ciencia de la cual ellas se apropian para tener mejores productos, además porque entendemos que para la sociedad en su conjunto es importante que la Universidad siga viva, que la Universidad siga creciendo y que progrese. Entonces creamos este año el Programa Padrinos de la Universidad Nacional del Litoral. Son empresas que hacen un acuerdo con la Universidad, que se comprometen a realizar un pago mensual. La Universidad y la empresa acuerdan una estrategia de imagen conjunta, algunas de estas empresas aparecen asociadas a actividades culturales, otras aparecen asociadas a espacios de la Universidad. Este proyecto también lo iniciamos este año, inundación mediante, ya tenemos las veinte primeras empresas, empresas de referencia de la región, que son padrinos de la Universidad. En los próximos días vamos a inaugurar una sala equipada con la tecnología de punta para el dictado de conferencias con cero peso de presupuesto de la Universidad. El 50% viene de un crédito que la Universidad no tiene que devolver en el marco del Fondo para el mejoramiento de la calidad del Fomec y la contraparte, que habitualmente ponía la Universidad, se obtuvo con el aporte de los padrinos de la Universidad Nacional del Litoral. Va a ser el primer hecho demostrativo, de una inversión realizada por la Universidad que la pueden usar los empresarios para reuniones y demás y el mundo académico.




Quisiera volver sobre algo que usted mencionó al principio, es decir que había fortalezas, debilidades y también amenazas, podría precisarme cuáles son esas amenazas



En la lógica del planeamiento participativo, donde hay un bagaje teórico del tema, uno de los formatos para tener los elementos claves para definir ese plan es lo que se llama el método FODA, son las iniciales de: fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Es una técnica muy útil que se utiliza para el desarrollo sobre cuáles son las propuestas a futuro que se tiene que plantear una institución tanto en el corto, en el mediano y en el largo plazo. Para hacer el análisis de contexto y además hay que hacer el esfuerzo de proyectarlo cuando se visualiza cómo se pueden producir acontecimientos en el futuro, para poder hacer ese análisis de contexto uno tiene que analizar cuáles supone que son las amenazas que pueden existir a futuro y tiene que advertir esas amenazas y explicitarlas y cuáles son las oportunidades, que se pueden abrir hacia futuro.
Oportunidades para la Universidad Nacional del Litoral, que al mismo tiempo son fortalezas: su historia, su reconocimiento social, su capacidad instalada en el desarrollo de las ciencias, tener su emplazamiento en la ciudad capital de la provincia, conjuntamente con centros e institutos de investigación del CONICET, ahora todos son de doble dependencia CONICET- Universidad Nacional del Litoral, que genera una relación del mundo científico y académico importante, ésas son las fortalezas y las oportunidades de la institución que no se habían desarrollado a fondo y había que establecer estrategias para desarrollarlas. Por ejemplo, una de esas oportunidades fue articulando con el CONICET, el Gobierno Provincial y gobiernos municipales la creación del Parque Tecnológico, que está pegado al predio de la Universidad, donde la Universidad es parte integrante de UNASAPEN Sociedad Anónima con participación mayoritaria del estado, donde la Universidad, insisto tiene una parte de esa participación.
Las amenazas son las que devienen del análisis del contexto del país, donde en el año 2000 uno podía advertir, primero, que la democracia no había logrado aún consolidarse en términos de ser el sistema político que venía a la Argentina a lograr el progreso de la Nación. No había dado cuenta la democracia todavía y no se visualizaba, a futuro, más allá de la esperanza que todos los argentinos tuvimos en aquél punto de inflexión cuando la Alianza, a nivel nacional genera ese espacio esperanzador, pero que duró semanas o meses, es decir no se veía en el país una fortaleza política que permitiese el desarrollo de las actividades que le son propias a la Universidad, como parte integrante del Estado, positivas. Por el año 2000 cuando elaboramos el Plan de Desarrollo Institucional era claro advertir un estado altamente debilitado, casi inexistente, y esto para la Universidad es un elemento muy fuerte, que le opera en contra. Una universidad pública necesita un estado fuerte. Y el otro problema que ya en el año 2000 y hasta ahora se siguió manifestando, es un hecho altamente negativo para nuestro país, es no haber advertido lo que advirtió el mundo. El mundo tanto países desarrollados como algunos que lograron salir de sus crisis, habían advertido que los valores estratégicos más importantes para el desarrollo de las naciones son la educación y la ciencia, de esto los gobernantes nuestros no daban cuenta. Parecían no estar mirando el mundo, y esto para una institución que es el engranaje central para ello, nosotros veíamos, advertíamos y lo decíamos que no hay gobernantes que adviertan esta situación. Esa era una cuestión negativa en ese momento y una amenaza a futuro, íbamos a tener que seguir enfrentando situaciones difíciles desde el punto de vista de la crisis y a eso agregarle que lo que nosotros entendíamos como los caminos que había que tomar para resolver esa crisis no se tomaban. Acá en la Argentina, cada vez que alguien habló de planes de desarrollo para salir de la crisis aparecieron el Plan Austral, Convertibilidad, Primavera, todas cuestiones analizadas desde la lógica economicista y financiera, y nosotros estamos convencidos que el plan de crecimiento se tiene que sostener con la incorporación del conocimiento a nuestros productos. La Argentina exporta en promedio, por kilo a un valor de cuatro veces menos de lo que importa. Es decir nosotros vendemos materia prima o poco elaborada y compramos bienes con alto valor agregado. Este dato solo sirve para definir lo que es un país empobrecido. Este es uno de los grandes dilemas, y de las grandes preocupaciones del mundo universitario y académico, de no ordenar, en ese contexto, de un país en crisis y que no advierte la centralidad que tiene el conocimiento. Peso a ello, insistimos en que no somos quien para juzgarnos y pretendemos que nadie nos juzgue, pero hay una comunidad, y esto también viene de entender que las políticas no vienen diseñadas desde las autoridades sino que hay que hacer un trabajo colectivo para que todo el mundo se apropie del mismo y en ese sentido creemos que la Universidad Nacional del Litoral es una institución llena de vida, entusiasmada por el trabajo propio, es una institución sorprendente por la creatividad para resolver problemas y enfrentar la crisis y paralelamente encontrar caminos de crecimiento. Y creo que éste ha sido el valor central para haber llegado hasta este punto.


Y también para distinguirse de otras instituciones





Lo más importante es que la sensación que tenemos es la de tener muchísimos proyectos, nos falta muchísimo por hacer, muchos de ellos parecen sueños y utopías. Pero la experiencia histórica indica que sólo se consigue lo posible si una y otra vez se intenta lo imposible. Y ése es un poco el espíritu que nos anima para seguir progresando. Hoy aparece cierto optimismo en el orden nacional, Dios quiera, cualquiera sea la idea que cada uno tenga de Dios, que efectivamente la Argentina empiece a encontrar caminos de crecimiento.

Será mucho mejor no sólo para la Universidad Nacional del Litoral sino para el país en su conjunto.

Hay un tema que no señalé y que también ha sido distintivo de nuestra Universidad en los últimos años, otro de los paradigmas que aparece en estos últimos años es la internacionalización de la educación superior y del desarrollo de las ciencias. Y en ese sentido también la Universidad marcó fuertes políticas desde la creación del espacio de gestión para la cooperación internacional, y los resultados del desarrollo de esas políticas ya hoy podemos ir mostrándolos. Es la Universidad en el país que mayor intercambio de estudiantes tiene con universidades extranjeras. Tenemos hasta una residencia de la Universidad Nacional del Litoral donde se alojan los estudiantes que vienen de diferentes países a estudiar a nuestra Universidad. Hay estudiantes de muchas nacionalidades: canadienses, alemanes, brasileros, uruguayos, también de otros países. Estamos convencidos que del intercambio estudiantil después van apareciendo las semillas para ese intercambio genere intercambio académico y científico.


Además la Universidad Nacional del Litoral fue seleccionada por la Comunidad Económica Europea para ser el punto focal en la Argentina de las becas ALBAN que son becas que se otorgan para que argentinos puedan realizar estudios en el extranjero, es un reconocimiento también a la institución que da garantías para ser punto focal en este tema. También estamos haciendo un fuerte trabajo en relación a las políticas regionales, dando prioridad en el orden internacional al ámbito del Mercosur . En este momento están reunidos en la Primer reunión en el Mercosur de universidades que pertenecen a la asociación de universidades del Grupo Montevideo para discutir políticas de gestión en ciencia y tecnología. Hay representantes de Brasil, Uruguay, Paraguay, y de las universidades argentinas están los representantes de la Universidad de Buenos Aires, de Córdoba, de Tucumán, de Entre Ríos, Litoral. Son las universidades que son parte de la asociación de universidades del Grupo Montevideo. Creemos que ahí hay una oportunidad para la región de articular políticas de formación de recursos humanos y otros.





Pasando a otro tema quisiera saber si hay un antes y un después de las inundaciones para la Universidad Nacional del Litoral y lo que esto significa, teniendo en cuenta principalmente la participación que la Universidad tuvo en cuanto al apoyo que prestó a la sociedad



Siempre hay un antes y un después cuando hay acontecimientos. La pregunta sería si ese después es capitalizado en términos positivos o si ese después es un mero acostumbramiento de que esto fue un hecho más a la espera de que nos sorprenda la misma situación. La Universidad Nacional del Litoral sí tuvo una fuerte participación en esas circunstancias porque también se demostró a través de ese momento que es una Universidad con un fuerte compromiso social. Además de educar y desarrollar ciencia se vincula de manera muy fuerte con su sociedad a través de programas y de proyectos concretos. Por ejemplo los PEIS son los proyectos de extensión de interés social, éstos conjuntamente con los proyectos de extensión de cátedra, son actividades que desarrollan docentes y estudiantes de nuestra Universidad con organizaciones no gubernamentales para abordar problemáticas sociales concretas. Por ejemplo un grupo de profesores y estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas trabaja con diferentes organizaciones no gubernamentales de la ciudad con relación al tema violencia familiar. Brinda asesoría jurídica gratuita para atender a la mujer golpeada. Un grupo de la Facultad de Ingeniería en informática trabaja en Alto Verde que es un lugar de clase social muy baja de Santa Fe para involucrar a los chicos, para que ellos sepan qué es una computadora, para qué sirve, para que no queden excluidos del mundo de la revolución informática. Otro grupo de la Facultad de bioquímica y ciencias biológicas trabaja en otro barrio muy marginal de la Ciudad de Santa Fe en temas relacionados con la salud, es decir toda esta impronta de la Universidad hace que tenga una gente con una fuerte conciencia y compromiso social. Cuando ocurrieron las inundaciones la Universidad estuvo en la primera línea de entender que debía en esos momentos dirigir sus esfuerzos para ayudar a la gente. Los estudiantes universitarios se organizaron rápidamente, hicieron una tarea extraordinaria, fueron los referentes en el orden nacional para recibir donaciones, las catalogaban, las distribuián, cuando terminó todo esto presentaron un informe que está en internet con un listado de punta a punta, detallando todo lo que recibieron, de dónde lo recibieron y a quien lo distribuyeron.



¿En las instalaciones de la Universidad también se alojó gente?


Se alojó gente en Ciudad Universitaria, en el Campo de deportes. No solamente se la alojó sino también se la atendió en la alimentación, en salud y no sólo estos evacuados sino que la Universidad generó grupos de trabajo en el área salud, en el área veterinaria para atender mascotas, porque la gente venía con las mascotas y esto podía generar problemas de salud a las personas, entonces un grupo de Veterinaria hizo una tarea enorme en todos los centros de evacuados de la ciudad, en la atención de mascotas.
La Universidad también constituyó el Centro de información para personas desencontradas. La forma en que se dio la inundación hizo que la gente saliera dispersa y nadie sabía qué les había pasado a sus padres, a sus hermanos, a sus hijos, a sus amigos porque tampoco sabía cada uno de ellos donde estaba, entonces la Universidad generó un sistema con estudiantes y con un esquema informático de bases de datos y aquí, en el hall de entrada de la Universidad, durante las 24 horas del día se exponían en planillas los nombres de todas las personas y el lugar donde estaban alojados. Entonces los que querían saber dónde estaban sus parientes venían a la Universidad. Esto también se publicaba en internet y a través de la radio se decía en forma permanente. También se organizó una campaña de donación de libros, un proyecto que todavía está funcionando, para reponer libros a las escuelas y a los profesores que habían perdido su propia biblioteca. Además nos ocupamos mucho de los afectados que son parte de la Universidad. A los docentes y no docentes les dimos un subsidio en esos días para que tuvieran unos pesos, a los estudiantes universitarios les generamos un programa de becas de apuntes, les repusimos todos los apuntes que habían perdido, un programa de becas de alimentación, y hasta un programa de becas de transporte, que es una bicicleta que se entrega a los estudiantes en lugar de darle dinero para el colectivo. Desde el punto de vista del compromiso social de la Universidad y desde el punto de vista de los compromisos académicos y científicos, la Universidad en ese momento, a raíz de una muy desafortunada intervención del gobernador de la provincia, se vio obligada, porque no era nuestra intención en el medio de esa crisis y donde el problema estaba en la gente, que se plantease un debate acerca de si esto se podía evitar o no se podía evitar. Un sábado a la tarde las autoridades provinciales pusieron ante la sociedad una duda de la responsabilidad que le hubiese podido caber a la Universidad Nacional del Litoral. Recordemos que nosotros tenemos una Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas, yo soy Ingeniero en Recursos hídricos. Y entonces ese domingo a la mañana no podíamos dejar en la ciudadanía y en todo el país la sensación de que habíamos tenido algún tipo de responsabilidad. Y creo que también la Universidad estuvo a la altura de las circunstancias poniendo con la documentación correspondiente toda la tarea y los trabajos que la Universidad había hecho con relación al problema de las inundaciones en Santa Fe, proyecto que le habíamos entregado al propio Gobierno provincial, diciendo cuáles eran las áreas que por su nivel de cota iban a ser afectadas por la inundación, diciendo que el terraplén que estaba inconcluso debía continuarse y cerrarse, diciendo que acerca de las luces del puente sobre la autopista, había un estudio y un proyecto que se había financiado y la Universidad lo había terminado y lo había entregado diciendo que por lo menos que había que duplicar la luz del puente de la autopista. En todos estos proyectos había trabajado la Universidad y los había entregado, eran los decisores políticos los que tenían que tomar la medida. Como yo solía decir en ese momento no se le puede pedir a la Universidad que además de hacer los estudios, de hacer los proyectos y entregarlos agarre una pala y empiece a construir o licite o agarre un megáfono y empiece a decirle a la gente: cuidado que se viene la inundación. Esas son responsabilidades que le corresponden a los gobiernos, a defensa civil, cada uno debe cumplir un rol en la sociedad. Muy lejos de plantear esto en términos de establecer responsabilidades, tampoco le corresponde a la Universidad, para eso está la Justicia, pero como también se había anunciado ese día un Plan de reconstrucción, lo que hicimos fue decir tengan en cuenta estos antecedentes, si es que se va a empezar con un plan de reconstrucción. Fuimos más allá, la Universidad Nacional del Litoral tuvo una iniciativa que fue organizar a todo el mundo académico y científico de la Ciudad de Santa Fe para que la Universidad en su conjunto, con toda su capacidad instalada, se ponga al servicio del gobierno municipal, provincial, nacional y de todas las instituciones que quisieran participar. Entonces convocamos y creamos el ProCIFE que es un programa específicamente para esta circunstancia y convocamos a la Universidad Católica de Santa Fe, a la Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional, al CONICET y sus institutos, al Instituto Nacional del Agua que tiene sede en Santa Fe, al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria –INTA-, y a la Universidad Nacional de Rosario. Con todos ellos conformamos este programa. Y en ese contexto desarrollamos todo un cuerpo y un marco teórico de cómo entendemos estos problemas se deben resolver a futuro, cuáles son los déficit, las carencias desde el punto de vista de obras, desde el punto de vista de medidas coyunturales, como algo que fue muy evidente que en Santa Fe no existía y que era un plan de contingencia, es decir hubo falla de las defensas, pero aunque las defensas estén bien hechas en una zona de riesgo y vulnerable como Santa Fe, siempre algún fenómeno natural puede superar o puede fallar, por lo tanto hay que tener un plan de contingencia, para saber qué hago si pese a las defensas tengo un problema de esta naturaleza. Un plan de alerta que permitiese con tiempo prever lo que viene pasando, en el marco del ProCIFE las capacidades instaladas de todo el mundo académico están volcadas ahí. El Diario El Litoral tuvo una muy buena iniciativa, festejó sus 85 años con un libro, en el cual el contenido es todo el desarrollo que se ha hecho dentro del marco del ProCIFE y este libro se titula “Transformar Santa Fe”.
En estos momentos toda esta capacidad instalada sigue funcionando, después vinieron las elecciones, ahora están en el cambio de gobierno entonces hay un acomodamiento de los poderes políticos tanto municipales como provinciales, yo ya he mantenido una reunión con el Gobernador electo Obeid, y ha venido también a visitarme el intendente electo Balbarrey, ambos se han interesado en el aporte que estamos realizando desde todo el mundo académico, trabajando en forma conjunta, así que hay un después de las inundaciones, nosotros creemos que la Universidad ha asumido una actitud, que es decir tenemos una capacidad instalada que puede ser utilizable por los gobiernos y la sociedad. Nos organizamos para que incluso no haya problemas entre diferentes universidades, facultades e institutos y hemos generado este programa y este marco, y proyectos que no son proyectos acabados. La Universidad tiene muy en claro que siempre, pero fundamentalmente en estas circunstancias los proyectos hay que trabajarlos entre lo que puede aportar el saber y entre lo que son los deseos de la sociedad. La sociedad se tiene que hacer parte también de las transformaciones y de las medidas que se tomen. Esta es una lógica también desde la teoría de la planificación y desde el convencimiento propio, decimos éstos son los temas que hay que abordar, éstos son los diagnósticos, los análisis de fortalezas y debilidades que tiene la ciudad, éste es el análisis de vulnerabilidad que tenemos, trabajemos, desde el saber realizamos propuestas y estas propuestas se tienen que cotejar con los deseos de la sociedad y de esa manera ir construyendo la ciudad que creo los santafesinos añoramos y nos merecemos. Yo suelo decir que en el marco de un país en crisis y de una región en crisis, volviendo un poco a lo que decía al principio del dilema de la sociedad del conocimiento, Santa Fe tiene una ventaja comparativa y un privilegio: que es ser la ciudad del país que tiene una mayor relación entre habitantes y el número de académicos y científicos, al estar la Universidad Nacional del Litoral, la Universidad Católica, la Universidad Tecnológica, los institutos del CONICET, el Instituto Nacional del Agua, etc. Componen un mundo académico y científico en la ciudad de Santa Fe que debe ser aprovechado. Si estamos diciendo que el valor estratégico más importante de las naciones en el mundo y no sólo en las desarrolladas sino otras, para lograr salir de la crisis o para afianzar su crecimiento ha sido precisamente utilizar el conocimiento, Santa Fe es la ciudad que en el país debería ser un ejemplo y sin embargo son los puentes que Santa Fe no supo construir, no hablo de los puentes de ingeniería, porque el puente colgante se cayó y lo rehicimos y el de la autopista, se cayó y lo rehicimos y todavía el de Santo Tomé – Santa Fe sigue en pie, el carretero, esos puentes nos comunican. Pero lo que faltan son los puentes que articulen entre los gobiernos, el mundo académico, las organizaciones no gubernamentales, y por supuesto todo aquello con la sociedad civil. Si esos puentes no se construyen es muy difícil encontrar un camino de crecimiento.



Tal vez este sea el momento adecuado para hacerlo.



Yo creo que es una oportunidad, toda crisis es una oportunidad, pero si esa oportunidad no se aprovecha la crisis sigue socavando y profundizando la vulnerabilidad que tenemos como sociedad, por eso nosotros en ese contexto siempre decimos que el análisis de una situación como la que vive Santa Fe no sólo se debe realizar desde el tema de la ingeniería. Hoy en el mundo el concepto de vulnerabilidad tiene que ver con que ante un evento natural, el impacto que esto genera se relaciona con el modo en que encuentra a la sociedad en donde impacta. Una sociedad empobrecida y con más de un cincuenta por ciento de desocupación, una sociedad poco organizada para enfrentar un problema de crisis, una sociedad que no tiene un plan de contingencia y un plan de evacuación que sí tiene, por ejemplo la ciudad de Resistencia donde cada vecino sabe por qué calle tiene que caminar y hacia dónde se tiene que dirigir, ante la crecida de los ríos. Entonces cuál es la vulnerabilidad de Santa Fe: una sociedad que económicamente está muy mal, tiene record de desocupación, una sociedad poco organizada. Entonces el impacto de los fenómenos naturales no se mide por la altura que tuvo el agua, hay que medirla por la vulnerabilidad que esa sociedad tenía para enfrentarse a esas circunstancias. Entonces esto va a ser una oportunidad si aprendemos de la lección y trabajamos efectivamente para superarla. Desde la Universidad hemos aprendido mucho también en orden de hacer de una crisis una oportunidad.




¿Cuál sería un ejemplo?


Cuando nosotros empezamos con el proyecto de educación a distancia en la Universidad lo hicimos sustentado en la tecnología satelital, a través de un satélite mandábamos la señal a estos campus y en cada uno de estos lugares los estudiantes recibían las clases en estos lugares a través de la tecnología satelital. Cuando vino la devaluación del peso el satélite se hizo inaccesible. Recuerdo una reunión que duró toda la noche por la angustia que teníamos en que había en ese momento más de 3.500 personas que estaban estudiando a distancia y nosotros teníamos que salir a decir: señores no tenemos más forma de llevar esto adelante porque se multiplicaron por tres los recursos que está poniendo la Universidad y entonces nos reunimos quienes tenemos responsabilidades políticas y convocamos a los que tienen el conocimiento en la Universidad y empezamos a debatir y fuimos capaces de generar un proyecto alternativo a la tecnología satelital que hoy no sólo resolvió el problema sino que nos puso en una posición superada, eso es hacer de una crisis una oportunidad, transformamos de la tecnología satelital en tres herramientas centrales a partir de las cuales estamos generando educación a distancia. Una es internet, con una plataforma educativa que la Universidad adquirió con una empresa de Rosario pero que además la modificó y la mejoró, con videos educativos que los produce el Centro de producción de video de la Universidad y con material escrito especialmente diseñado para educación a distancia. Estas son las tres herramientas en que los alumnos tienen de apropiarse de esos conocimientos. ¿Por qué mantenemos los campus siendo que internet el alumno lo puede tener en su casa? Porque nosotros hacemos acuerdos con cada una de las ciudades para que una intendencia o una Organización no gubernamental garantice un espacio donde hay computadoras instaladas, entonces aun aquél que no tiene internet en su casa tiene un lugar adonde ir y acceder al campus virtual de la Universidad. Todo este proyecto se autofinancia, no recibimos un peso del Gobierno Nacional para llevar adelante este programa, se hace con el esfuerzo de todos. En Educación a distancia sí los jóvenes tienen que pagar una cuota, pero incluye el material escrito y el video y además les evita el gasto de trasladarse a Santa Fe. De todas formas también hay un sistema de becas. Con esos recursos podemos llevar adelante este proyecto porque hay que pagarles a los docentes que además de dar las clases presenciales se han sumado al Proyecto de educación a distancia.







© Araceli Otamendi- Todos los derechos reservados



Bibliografía y otras fuentes:







“Transformar Santa Fe” editado por el diario El Litoral en su 85 aniversario



“Voces de una tragedia”, CD editado por la Universidad Nacional del Litoral, Junio de 2003



Fotografías de José María Demarchi –


Universidad Nacional del Litoral: www.unl.edu.ar















Fotografía: gentileza Prensa Institucional de la Universidad Nacional del Litoral.

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