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sábado, 23 de abril de 2011

Entrevista a Luis Cano, dramaturgo y director teatral


Luis Cano


Gaby Ferrero y Mauricio Minetti en El diario de Carmen



(Buenos Aires) Araceli Otamendi

El dramaturgo y director teatral argentino Luis Cano, autor de Los Murmullos y Coquetos carnavales, entre otras obras,  prepara los últimos detalles para el estreno de  El diario de Carmen el próximo  5 de mayo en El Kafka Espacio Teatral (Buenos Aires).



Archivos del Sur lo entrevistó:




P. -¿Por qué la elección de un diario de una mujer  como tema de la obra?


 
R. -No hice una obra de teatro acerca de un diario íntimo, me planteé las condiciones potenciales que ofrecía un diario íntimo para la experiencia del teatro

El diario íntimo es un espacio donde el que escribe se representa a sí mismo. Donde cuenta qué hizo, qué le pasó, pero a la vez no es fácil saber qué grado de ficción interviene ahí.

¿Es acaso un monólogo? Hay además un hipotético lector, un espectador cómplice de poder descubrir y espiar todo lo que se halla escrito…
 
En mi obra tomé un diario íntimo (´El diario de Carmen´) como si fuera una escena. De manera que Carmen tiene un dominio arbitrario del lugar y puede repetir a voluntad momentos del día, cambiar finales, hacer variantes sobre lo que padeció...

La costumbre de hacer anotaciones cotidianas hoy tiene también la forma pública del blog. En mi obra usamos el modelo previo, el cuaderno físico. Sospecho que esa forma de soledad es distinta, aunque sigue encontrando espectadores que se vinculen ¿desde el propio retraimiento?
 

P. -¿Por qué elegiste como protagonista a una mujer?


R.- No elegí como protagonista a una mujer, no recuerdo cómo resultó tener esa voz, el nombre ´Carmen´, y hasta el sobrenombre que no le gusta que le pongan…
 
P. -Uno de los temas de la obra es la soledad ¿cómo se aborda en la escena?

R. Pienso que en las obras teatrales hay muchos y diversos temas. En ´El diario de Carmen´ empezamos (al ver el espectáculo) con una casa que no es completamente una casa y que parece rodeada de sombra... Ahí aparece un tema, un tema dramático que emana de la representación. No quisiera apresurarme a nombrarlo y definirlo porque la experiencia escénica es tanto más variada, y más interesante que la enunciación.

Desde luego, en ´El diario de Carmen´ hay incluso un tema central, pero ese tema deriva de su naturaleza como obra: se trata de un diario, un diario íntimo, una práctica en soledad, a cierta distancia de los hechos. De esa acción surge un tema que podemos nombrar según queramos.

P.-¿Se trabaja en la obra con imágenes visuales y música como en Coquetos carnavales o predomina el texto?

R. -Todos los aspectos artísticos que aparecen en el montaje me resultan igualmente necesarios. No hay acentos deliberados que quiera enfatizar o subrayar. Pienso en el montaje como una simple condensación que resulta del material de trabajo. Montaje es ´dar forma´. Dar forma a una ficción para aludir a imágenes en la mente del público, imágenes que cada espectador construirá con inapreciable intensidad.
 
(Dicen que una casa moldea a los que viven.) Bueno, en mi obra, la puerta no abre nunca. Prácticamente no hay objetos, apenas dos o tres, y demasiado estilizados. Luego falta el cable del teléfono… En realidad, todo lo que está en escena sirve antes que nada ¡al juego!

P.-¿Cuál sería la diferencia entre esta obra y Los murmullos y Coquetos carnavales?

R. -Cada obra que hice fue una búsqueda de definir un mundo, de reconocerlo. También, indispensablemente, una intención de vincularme con la gente que irá a verla.

El teatro es una forma de relacionarse. Pienso que cada obra propone un trato particular con el espectador.
No tengo demasiado interés en los procedimientos de mis trabajos anteriores; probablemente por eso no hay otras semejanzas más que mi torpeza o aquellas decisiones que todavía no logro llevar hasta un plano mucho más y más intenso de teatralidad.

P. -¿Cómo se aborda la puesta en escena de esta pieza teatral desde el punto de vista técnico?

R. Uno, como dramaturgo o director, hace montajes del mundo. La técnica es la manera de organizar el juego. Podríamos decir que el tema del juego también es el mundo, y que todos los argumentos son visiones de mundo.
Y al igual que el diario íntimo, la dramaturgia es un aparato del mundo.

P. -Una última pregunta: ¿quién es esa mujer del diario, Carmen?

R.- Lo único que sabemos del personaje está en algunos elementos de su diario... son rasgos cotidianos que en la obra no están en primer plano. En ese telón de fondo Carmen vive en un barrio, trabaja hasta las 5 en una empresa que tiene muchos pisos, le gusta caminar y aprender el nombre de las calles, toma subte, se sienta en una plaza que queda atrás de un supermercado, para en un bar por donde pasa una línea de colectivos, vive en una casa a la que se entra por un pasillo... antes del inicio de la obra (uno o dos meses antes) habría visto un accidente en la calle.




Ficha de la obra 





 
EL DIARIO DE CARMEN
DE LUIS CANO
 
CARMEN Gaby Ferrero
JUAN Mauricio Minetti
DIRECCIÓN DE VOCES Tian Brass
ESPACIO Luis Cano
REALIZACIÓN ESCENOGRÁFICA Víctor Salvatore
CARPINTERÍA Guillermo Manente
DISEÑO INTERIOR, UTILERÍA Y VESTUARIO Lorena Ballestrero y Laura Rovito
ILUMINACIÓN Mariano Arrigoni
MÚSICA Mega Cisterna Magna
COREOGRAFÍA Luciana Acuña
PIEZAS GRÁFICAS Laura Rovito
ASISTENCIA GENERAL Micaela Piccarelli
DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN Luis Cano
 
EN
elKafka espacio teatral
Lambaré 866
Teléfono: 4862-5439
Jueves 21:00 hs - Desde el 05/05/2011


Acerca de Luis Cano






 
Poeta, dramaturgo, actor y director, Luis Cano (Sáenz Peña, 1966) se formó en la Escuela Municipal de Arte Dramático, estudió Artes en la Universidad de Buenos Aires y, en 1993, estrenó su primera pieza El aullido, merecedora del Premio Coca Cola en la Artes. Desde entonces ha creado una cantidad de obras entre las que se destacan Tentativa para evadirme de mi padre (1996), Cangrejos (1997), Ruleta rusa (1998), Socavón (1999), Ostras frescas (1999. 2º Premio Municipal), El paciente (2002), Ruidosas rosas (2004), Partes del libro familiar (2007. Premio del INT), Chiquito (2008) y Mecanismos el cortejo (2009), además de compartir procesos de escritura con otros creadores de su generación como Alejandro Tantanian (La desilusión) y Beatriz Catani (La desdicha).
“Las marcas del pasado en diversos aspectos de la identidad individual y colectiva, y la innegable fuerza con las que éstas inciden en el presente, son cuestiones con las que nos confronta el teatro de Luis Cano, colocando en acción la imaginación ética del espectador”, expresó la investigadora Halima Tahan sobre su propuesta artística. “En muchas de sus obras, el autor ha afrontado la misión de encaminarse hacia el pasado para explorar dramáticamente las complejas relaciones entre memoria e identidad, entre memoria y olvido. Temas de profundas resonancias para la subjetividad de los argentinos”. 
En el Complejo Teatral de Buenos Aires, estrenó Los murmullos (Premio Germán Rozenmacher, Sala Cunill Cabanellas, 2002) y Hamlet de William Shakespeare (Teatro Sarmiento, 2004. Premio fundación Autores 2005), ambas dirigidas por Emilio García Wehbi, y fue responsable de la dramaturgia de la obra La forma que se despliega (Teatro Sarmiento, 2003), creación de Daniel Veronese para el ciclo Biodrama.
Entre otras distinciones, obtuvo el Premio Internacional Jorge Luis Borges por Un dietario (poesía), el Premio Nacional de la Secretaría de Cultura de la Nación, Premio Nuevas Obras de Autores del MERCOSUR y Premio Municipal del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: estos tres últimos por Coquetos carnavales. Asimismo, Luis Cano completa su labor en el campo teatral con la docencia (cursos y talleres de dramaturgia y producción teatral), la investigación y la dirección escénica.
 
acaba de publicar un LIBRO (IMÁGENES DE UNA NOVELA) que compila textos dramáticos breves de su autoría
http://www.facebook.com/profile.php?id=100001073741741#!/photo.php?fbid=173351949356860&set=a.154919567866765.32686.141348492557206&type=1&theater
 
convoca al encuentro de entrevistas públicas titulado DIÁLOGOS TEATRALES
http://www.facebook.com/profile.php?id=100001073741741#!/photo.php?fbid=1870231068275&set=a.1357252044120.52012.1016041358&type=1&theater
 
coordina el proyecto anual de PASANTÍAS en el complejo teatral de buenos aires
http://www.facebook.com/profile.php?id=100001073741741#!/photo.php?fbid=1886776481900&set=a.1357252044120.52012.1016041358&type=1&theater










(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur 

miércoles, 13 de abril de 2011

Entrevista a Juan Bolea* por Araceli Otamendi



(Buenos Aires) Araceli Otamendi


Juan Bolea vino  a Buenos Aires en 2008 a participar en la Feria del Libro y a presentar su novela policial Crímenes para una exposición publicada por Ediciones B. Este escritor de Zaragoza, España, es además padre de trillizos.
No deja de llamarme la atención que pueda escribir novelas con semejante
multitud en casa.

 


Lo entrevisté para Archivos del sur.


Pregunta: -¿Cuándo empezás a escribir novelas
policiales?


Respuesta: - Yo había escrito al menos un par de novelas que podríamos considerar Novela negra: El manager y El gobernador donde ya me metía en la harina de la corrupción, analizaba el poder, bajaba un poco a las cloacas de la sociedad actual y esas novelas estaban muy cerca de la novela policíaca pero no tenían enigma, no tenían misterio o crimen. Entonces, cuando empecé a escribir Los hermanos de la costa en el año 2005 empecé a trabajar un caso de asesinato muy complejo que me abría muy buenas expectativas y entonces pensé y bueno por qué no invento una figura de un
detective que ya me pueda servir para otros casos. Entonces imaginé la figura de Martina de Santo, decidí que fuese una mujer, una inspectora de policía,


P:- ¿Por qué decidiste que fuese una mujer la que investiga?


R.¨: - Porque hombres en la tradición del género policial hay muchos. Es un poco cansino ponerse a imaginar otro. Mujeres hay pocas y en el mundo de la literatura en castellano hay pocas. Por otra parte estamos en el siglo XXI, las mujeres estáis en todos los frentes ya y hay una lucha por la igualdad y eso da una riqueza también. Hay una cierta cierta ideología en todo eso, una cierta rebeldía. Martina está rodeada de policías
que son varones y ella se vale de sus derechos y lucha por obtener el respeto y eso es lo que quiere todo el mundo. Aparte yo creo que una mujer enfrentada al hecho criminal
siempre aporta otra visión, le da a veces una mayor ternura, a veces una mayor
comprensión, lo ve de otra forma que un hombre. Hay veces que me cuesta mucho
trabajar los personajes, yo los trabajo, en mis cuadernos, los voy creando.


P.:- ¿De dónde nació el personaje de Martina?


R.:- Martina vino ella sola, realmente tuve que diseñarla apenas, pero a Martina la vi enseguida. Sí que la voy enriqueciendo, a lo largo de las novelas voy contando algo más. Su pasado, por ejemplo, si viene a cuento de la trama. El lector debe acompañarnos en la serie para ir conociendo al personaje. Es un personaje que está justificado por su visión policial y su sexto sentido. A un detective al final se le va a juzgar por su capacidad para resolver el misterio y ahí es donde Martina se enfrenta con
casos de una gran dificultad como el de Crímenes para una exposición que
exceden a la competencia de sus propios compañeros y ella tirando de unos hilos
y de otros y aplicando la lógica deductiva  y también las pruebas científicas y los métodos científicos consigue resolverlos pero también con un gran valor personal como siempre ha tenido el policía. Martina ella tiene una cierta leyenda, una conciencia heroica. El héroe siempre ha sido masculino, siempre ha sido solitario. La soledad ha sido un
atributo del héroe masculino, y ahora encontramos aquí a una mujer que es
Martina, que vive sola y que parece trabajar sola sin necesidad de precisar de
nadie más. Entonces esa virtud de una mujer joven, atractiva y solitaria
empieza a resultar inquietante porque no es frecuente. Eso ya es puramente
literario, ya entramos en la literatura. Hasta ahí estamos aún en la comisaría,
en la escena del crimen y a mi me gustaría que este personaje fuese un
arquetipo como en su momento fue Sherlock Holmes o cualquiera de los grandes
detectives capaz de sostener a lo largo de los años esa cualidad, ese olfato,
esa inteligencia deductiva, y sobre todo para gratificar al lector. Son personajes
para que el lector disfrute.


P.:- Para que las mujeres podamos disfrutar también, al leer tu novela me encantó que la detective fuera una mujer y que el autor de la novela tuviera esa ocurrencia. Yo creo que el machismo existe y existe en el arte también ...



R.:- Así es, en la literatura también.


P.:- ¿Qué repercusión hubo en España con estas novelas?


R.:- Muy buena, hay miles de ejemplares vendidos, tienen buenas críticas. La
novela Mariposa de obsidiana- la novela anterior – se va a llevar al cine. Yo estoy muy satisfecho y también estas novelas fueron muy bien recibidas en México, en Venezuela. En estos dos países están entre los libros más vendidos. Para mi es una enorme satisfacción, porque el éxito no siempre está asegurado. Pero lo que yo más agradezco de verdad es ver que la gente ha disfrutado de una historia policial. Nosotros
escribimos historias y solamente historias. Las historias tienen que ser lo más
interesantes y divertidas posibles para que cumplamos la gran función nuestra
que es entretener y hacer felices un ratito a nuestros lectores. Yo sólo por
eso creo que vale la pena trabajar. Si además invitas al lector a que conozca
alguno que otro de los trasfondos culturales con los que juego, en el caso de
la última novela con los músicos rusos del siglo XIX.


P.:- En Crímenes para una exposición hay un trasfondo de ambientes lujosos, de los anticuarios, del mundo del arte.¿Por qué elegiste mostrar este mundo en la novela?


R.:- Es una novela sofisticada, desde el principio lleva ese sello. No es una novela estrictamente realista. Yo procuro dar una cierta elegancia al planteamiento de la vieja lucha entre el bien y el mal. No son crímenes de salón. Yo describo el cadáver, la autopsia, el forense, pero hay una elegancia en la intencionalidad. El crimen no es brutal porque sí.
Hay algo más detrás. Hay una intención, hay una inteligencia que ha preparado
todo ello. A mi lo que me apasiona del hecho criminal es su propia naturaleza.
Es decir por qué una persona adulta, en posesión de sus facultades mentales, a
veces muy a menudo de una vida regalada y feliz puede llegar a cometer un acto
vandálico, criminal, delictivo. Entonces esa pregunta no es fácil de responder;
un autor policíaco está más cerca de responderlo que otro y yo intento entrar
en ese mecanismo psicológico, en esos sentimientos oscuros que están por debajo
de la sonrisa y de la alegría y de la apariencia y profundizar en nuestra
propia naturaleza, ya que en nosotros está el bien y el mal, el ángel y el
diablo, el beso y el puñal, por decirlo poéticamente. A mí eso me fascina, creo
que siempre va a ser así, siempre vamos a estar indagando en esos grandes
enigmas, porque somos el gran enigma, y de ahí es que la novela policíaca lo
único que refleja es la naturaleza humana.

Hay un cierto desdén hacia la novela policial, algo con lo que no estoy de acuerdo.


P.:- Es cierto, hay un desdén cuando se dice: tal novela es policial, es una novela de género.

También se puede leer una novela donde hay un crimen como si fuera un policial, hay una discusión sobre esto.


R.:- Yo he sufrido a veces un desdén en ese sentido, pues yo te aseguro que he salido siempre a favor del género, con mucho orgullo y llamándolo género porque es un
género.

Porque tiene normas internas desde Edgard Allan Poe. Las del policial son normas básicas que hay que conocer. Y eso no significa que sea ningún desdoro literario, al contrario, yo creo que es una dificultad añadida. De hecho muchos grandes autores no han triunfado con la novela policial, porque no la han entendido, no han entendido la estructura.


P.:- No es fácil.

R.-: No es fácil y Agatha Cristie ha triunfado con una enorme popularidad. Yo creo entre Raymond Chandler o Dashiell Hammett y un Hemingway o un Dos Passos no hay ninguna diferencia a nivel estilístico ni artístico, ninguna. Y también otros muchos, hablaríamos de Patricia Highsmith, de Truman Capote, de tantos otros...



P.:- Todos son grandes escritores. Borges defendía la novela policial.


R.:- Borges es una excepción. Era un fanático, escribía cuentos con trama policial.


P.:- Borges era un defensor de la novela policial y también trabajó con la colección del Séptimo Círculo.


R.:- Era un defensor de la novela policial porque disfrutaba mucho de la novela policíaca. En el mundo de la literatura la novela policíaca es muy relajante. Cuando uno sale de Proust, o de Kafka o de Thomas Mann tropiezas con Chandler yo creo que es una fiesta. Tendríamos que tener las dos grandes referencias en la literatura creativa y no sentir desdén por la novela policial.


P.:- No conozco los motivos por este desdén por la novela policial...


R.:- Yo creo que a veces se ha hecho mala novela policíaca, no pasa nada, hay que encontrar los buenos autores y disfrutarlos.


P.:- En cuanto al trasfondo cultural de la novela, en Crímenes para una exposición aparece el ambiente del Teatro de ópera, hay ambientes lujosos, casas con piscina. Quisiera saber si conocés esos ambientes, si los has observado.


R.:- Yo procuro ser honesto conmigo mismo y con los lectores. Todos los escenarios que aparecen en mis novelas, en el caso de Crímenes para una exposición que son escenarios europeos y también del Caribe colombiano los conozco bien. Los he adaptado a la novela, yo nunca he utilizado un escenario, un país, una ciudad donde no haya estado el tiempo suficiente para captar al menos parte del alma de esa ciudad como tampoco he escrito de ningún asunto que yo no conozca o que no haya investigado. No me gusta eso, no sería capaz de escribir con una enciclopedia o a través de un libro de viajes.
El lector que vaya a la isla de Providencia en Colombia, o que visite el famoso
Teatro de la Ópera de Viena verá que es una escena en mi novela que al menos
respeta ese ambiente. Yo creo que la ficción comienza a partir de allí. Uno tiene que ser honesto con los elementos con los que va a jugar, y luego hacer literatura sobre la
ficción. Tiene que ser real el procedimiento, un aeropuerto no puede ser otra
cosa que un aeropuerto...


P.:- El tema es que hay que saber describirlo.


R.:- Esa mezcla de realidad y ficción a mi me gusta mucho, es bonito. Es sugerente y te permite muchas licencias, y vuelves a la realidad y vuelves a la fantasía otra
vez. Sales de la sala de autopsias terroríficamente real y de pronto aparece una especulación distinta.

Es una forma de entender la literatura que ha durado desde su nacimiento. Para la gente joven la novela policial tiene un gran atractivo. Yo entiendo que les cueste leer una novela de un gran clásico moderno como Joyce o como Faulkner, pero estas novelas entran muy bien y te llevan a otras. Es una manera de hacer guiños al gran público y de atraerlo, para que no esté todo el día en internet, o todo el día en los juegos electrónicos.


P.:- Tal vez igual estén conectados a internet o en los juegos pero si pueden leer una novela policial va a ser mejor.


R.:-Porque hay una literatura muy asequible que no le va a producir otra cosa que un placer. Pero hay que descubrirlo, esa es nuestra lucha. Tenemos armas, para hacerlo.


P.:- En España hay clubes de lectura de novela policial, está la biblioteca La Bóbila, la
librería Negra y Criminal, recibo frecuentemente boletines de ellos y pienso cómo fue que en España se publican tantas novelas policiales


R.:- Yo creo que estamos media docena o más de autores que escribimos novela policial con frecuencia. Ya hay una serie de citas como Zaragoza, Gijón o Barcelona donde anualmente se hacen ferias, salones literarios y el público español está apoyando esto. Es un momento interesante. Yo estoy convencido que en castellano se puede hacer una novela policíaca a nivel mundial y que podemos aportar mucho. Generalmente lo que viene de Estados Unidos cada vez es más estándar, más estereotipo, a veces
tienes la sensación de que esa novela ya la has leído. Sobre todo los detectives
son muy similares, en cambio nosotros tenemos otra forma de entender la
construcción del personaje, el diálogo, nuestro mundo es diferente. En cuanto a
otros escritores españoles, argentinos y de otros países descubran las
posibilidades vamos a tener una gran oferta, no tengo ninguna duda.


P.:- También creo que en Francia la novela policial también está en auge.


R.:- Francia tiene mucha tradición en novela policial. Realmente estuvo casi desde el
principio del nacimiento de la novela policíaca, y tiene muchos lectores. Ha
generado colecciones especìficas, y legendarios autores como Simenon y alguno
más. Francia es muy proteccionista y cuida mucho a sus autores.

Ahí el que triunfa, triunfa de verdad. En Alemania también hay mucha tradición de la novela negra, también en Suecia, y en Italia. En Europa la novela negra es un valor casi seguro. Yo creo que en América va a empezar también a funcionar.


P.:- Aquí en Buenos Aires se lee mucho novela policial y esto lo veo cuando doy cursos, hay alumnos que se han leido todo, entonces tienen ganas de leer otras cosas, de ver qué novedades y autores pueden leer, conocer.


R.:- Se trata de conseguir que dos o tres autores prendan, es como el comienzo de una novela, tú vas sembrando y dices mira éste va bien. Nosotros en España nos apoyamos bastante aunque competimos y eso es inevitable, pero mantenemos una actitud generosa y cariñosa entre nosotros.


P.:- ¿Qué autores españoles podrías nombrar?


R.:- Lorenzo Silva, Alicia Giménez Barlett, Paco Taibo, son autores de relieve y están trabajando muy bien. José Carlos Somoza, hace un trhiller, a veces de enigma muy interesante. Hay también otros escritores. Están trabajando muy bien y sobre todo defienden el género. Sabemos que si el género va bien nosotros iremos bien.


P.- : ¿En qué región de España vivís?


R.-: Yo vivo en Zaragoza, es la región de Aragón, es norte. Está justo entre Barcelona y Madrid. Paso parte del año de un lado al otro, soy una especie de trotamundos, y luego me encierro seis meses para trabajar.


P.- ¿Necesitás aislamiento para trabajar?


R.:- Pues no del todo, pero sí una cierta una tranquilidad, no quiero perder la concentración durante más de un par de días porque entonces me resulta muy duro. Yo trabajo a diario, soy muy metódico para trabajar, muy disciplinado.


P.:- ¿Trabajás en tu casa o afuera, en los bares, por ejemplo?


R.:- Normalmente trabajo en mi casa de noche, casi toda la noche, hay un enorme silencio. Y ahí consigo concentrarme. Tengo un estudio, tengo niños pequeños, pero están dormidos.


P. ¿Trabajás en un estudio que está aparte de la casa?


R.:- Sí, tengo un estudio aparte y los niños lo respetan. Los niños están muy contentos de tener un papá que escribe cuentos.


P.: -¿Y le escribis algo para los niños?


R-.- Si, a veces les escribo para que se diviertan o para que se los lean a sus amiguitos.

Yo tengo trillizos.


P.:- ¿Todos son varones?


R.:- Son dos niños y una niña. Y un día me invitaron en Navidades a un Centro cultural donde iban a ir los niños y me dijo el director: por qué no les lees un cuento y yo jamás había escrito un cuento para niños. Entonces escribí un cuento que se llama El misterio del papel de plata cuyos protagonistas son los trillizos detectives. A los trillizos no les
había dicho nada. Y luego cuando vinieron al acto y empecé a leer, les había
cambiado los nombres a los personajes pero conté la historia de los trillizos,
cómo nacieron, entonces, vieras la cara que iban poniendo, se iban mirando y
ponían una cara curiosísima. Era un cuento policíaco para niños.



P.:- ¿Qué edad tenían los niños?


R.:- En ese momento, el año pasado, tenían siete años. El misterio del relato
policial encanta a los niños, por eso yo creo que la novela policíaca está en
la base de la ficción. Porque a los niños cuando hay misterio, un enigma, una
pista, los niños ya no pueden soportar no saber el final. Eso indica que la curiosidad 

por el enigma, por saber el final de un misterio está en nuestra naturaleza. Así como el amor por la ficción es de los primeros rasgos que viven mis hijos.


P.-: Si un cuento le interesa al niño quiere decir que es bueno.


R.:- Yo te diría que la curiosidad es consustancial al ser humano, es una de las grandes características nuestras. Dentro del ser humano hay algo que nos invita al sueño y a la ficción, eso es natural.


*entrevista publicada originalmente en la revista Archivos del Sur

(c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur -2008 - Todos los derechos reservados 







La obra narrativa de
Juan Bolea(Cádiz, 1959) arranca con El palacio de los jardines
oblicuos
(premio Ciudad de Alcalá de Novela Corta) y prosigue con dos
novelas muy bien acogidas por la crítica: Mulata y El color del Índico, cuya trama
transcurre en escenarios africanos. Con Ediciones B ha publicado El
manager
, una visión paródica del mundo del espectáculo y la política, en
2001, y dos años más tarde El gobernador, un ácido retrato de la
autoridad y del conflicto generacional.